Es imposible engañar por mucho tiempo. Por mi parte presiento que como aquel dicho "la mentira tiene patas cortas", el pretexto de la estatización y/o nacionalización y/o argentinización o como quiera llamársela a la operación "YPF-Repsol" no obedece a un sentimiento profundo de soberanía sino que tan sólo ha sido motivado por la necesidad imperiosa que tiene el gobierno de hacerse de fondos para enjugar déficit presupuestario. Esto deviene de que si obedeciera a un principio de soberanía no sólo se debía rescindir los contratos de Repsol sino que se debió expropiar la totalidad de los yacimientos que explotan otras multinacionales y empresas amigas y/o socias del expropiador. A no ser que el flaquito del premio Nobel del norte, genocida de pueblos y naciones del oriente (Irak, Afganistán, Libia y otros) en esa media hora de charla le exigió a la dama que vuelva corriendo a quitarle la oportunidad del negocio petrolero a los intereses imperialistas chinos que ya estaban negociando con la expropiada, como una expresión más de la lucha inter imperialista que pone en peligro la paz mundial. Por supuesto, el discurso nacional y popular tiene que ser repetido y machacado para ser creído, mientras silenciamos la complicidad del gobierno con el vaciamiento y liquidación de la producción petrolera dejándoles llevar las fabulosas ganancias durante tantos años. Cuáles son los verdaderos principios patrióticos si ayer descaradamente privatizaron por negocio y hoy expropian también por negocios seguramente con distintas multinacionales imperialistas. Yo, como tal vez vos hermano, no me trago esa falsa patriada.


































