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Convivir con la violencia

En los barrios periféricos se matan en forma más abundante, pero también en los boliches, peleas afuera, peleas adentro.

Sábado 08 de Febrero de 2014

La violencia está disponible las 24 horas de cada día, no se detiene y es un monstruo de mil formas. En los barrios periféricos se matan en forma más abundante, pero también en los boliches, peleas afuera, peleas adentro. Va a la cancha y viste de luto cualquier partido, de la divisional que sea. Se asesinan cónyuges con las que se ha pasado toda la vida, aún cuando se tengan hijos que en forma aparecerían como una familia. Se mata, se suicida. No hay posibilidad de diálogo, todo es blanco y negro. La política está llena de irracionalidad y el que manda cree que su poder es absoluto y no tiene que responder ni a la Justicia, ni a la oposición, ni a nada. El gobierno está constituido por tres poderes, el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial. Difícilmente esto se entienda. Los barrabravas y la política, la violencia y el ajuste de cuentas. Suspender en lugar de corregir. Y la delincuencia que crece y es más violenta, cuando los delincuentes son los mismos. Entran y salen, ya que las leyes están escritas para ellos. Como si la sociedad debiera darle mil oportunidades, mientras esa misma sociedad es arrasada, robada y asesinada. Todo está en contra del hombre que cada día ejerce su trabajo cotidiano, y trata de sobrevivir en medio de situaciones que lo superan. El deporte sin público, la alegría sin risa, el amor sin ternura, la inflación, la escasez, los dólares que se pueden, pero no se pueden. Y el crédito para la casa que nunca llega. Trabajar para el alquiler y la comida, y la violencia sigue con sus mil caras. Y la perversidad de los crímenes sexuales, el narcotráfico, la trata de personas; y la promiscuidad y la prostitución que son dos caras de una misma moneda. Y la violencia ejerce la palabra, o lo hace en silencio blandiendo una navaja o apretando el gatillo, y la policía y los delincuentes se matan todos los días. Y los buenos y los malos se parecen tanto que es difícil darse cuenta a simple vista. El gobierno y la policía, los funcionarios nos van de asombro en asombro, sin darse cuenta, y se paran en la esquina equivocada, sin saber qué hacer o haciendo que los violentos ganen, tomando medidas que en lugar de avanzar a las soluciones, simplemente se retiran, ceden espacios y territorio, como una manera de afirmar su impotencia o su desidia. Y el allí, el acá y el ahora tropiezan sin dar respuesta en esta escalada de todos los días.

Miguel Amado Tomé

El despojo ha sido legalizado

El Tribunal de La Haya, con fecha 21-01-14, repartió las últimas migajas, esto es, 35 mil km2 de océano Pacífico, entre Chile y Perú. A Bolivia, dueña del altiplano y su océano adyacente, perdido a fines de siglo 19 en una guerra iniciada por Chile, para no pagar el arriendo del territorio, no les dejaron ni un pañuelo para secarse las amargas lágrimas; sí le dejaron el injusto y criminal encierro territorial, por parte de un país, Chile, que tiene proporcionalmente a su extensión, el mayor litoral marítimo del mundo. También la Argentina ha tenido sus encuentros con Chile, país liberado de España por un general argentino, al mando de un ejército argentino, José de San Martín. Durante el siglo 20, dos veces se evitaron dos guerras entre Argentina y Chile, gracias a la mesura y sensatez de Buenos Aires. Durante la guerra de Malvinas, los “hermanos” chilenos proporcionaron a los británicos combustible para la flota y espionaje que ayudaron a aumentar las bajas argentinas, entre las cuales, seguramente, figuraban nietos y tataranietos de los integrantes del Ejército de los Andes, autores de la histórica hazaña que fue la liberación de los tres países. Pero no teman “hermanos” chilenos, vengan cuando quieran a la Argentina, serán bien recibidos, pues el pueblo argentino es demasiado íntegro y noble para reservar rencores. Eso sí, me permito escribir estas líneas, solamente para recordar.

Andrés Zanetti
DNI 93.590.399

Seamos más humanos

¿Por qué ver sufrir a los animales, con qué necesidad o propósito ver cómo sus vidas se apagan de la forma más triste? ¿Qué daño hacen ellos? Ninguno. Se supone que nosotros, como personas, somos más que los animales porque tenemos capacidad de razonar. Pero, ¿razonamos? En un mundo donde sobran riquezas y recursos, ningún animal debería sufrir o morirse de hambre. Sin embargo, sucede a diario y no sólo animales, también personas y fundamentalmente niños. Entonces, ¿en qué mundo vivimos? ¿Tan difícil es para los representantes del pueblo crear un sistema para que niños, adolescentes y adultos no estén en la calle pidiendo para subsistir. Igual creo que el resto de la sociedad debería tener más conciencia y ayudar un poco más. Por mi parte, quiero contar que rescaté una perrita del parque y todos los días le doy de comer a varios perros callejeros, trato de encontrarles un hogar. No soy proteccionista pero siempre en mi mochila llevo una bolsita de alimentos y cuando veo un perro flaco paro la moto y le doy alimento. Las autoridades deberían aplicar una pena a quellas personas que abandonan o castigan a los animales, como los caballos de carros de transporte. Reitero, tomemos conciencia, ayudemos a los animales callejeros. No miremos para otro lado. Y felicitaciones a los proteccionistas por la tarea que desempeñan.

David Díaz
DNI 32.218.409

Llamando al 911

El pasado domingo, a las 2,15 de la madrugada, en Montevideo 380, violentaron las puertas de una despensa de barrio y entraron a robar. También se treparon a un primer piso e intentaron entrar al departamento -había dos personas mayores en ese momento-, por suerte no lo lograron. A los cinco minutos de los hechos un vecino llamó al 911, como la policía no vino, llamó nuevamente a la media hora (2.50), como no vinieron se llamó nuevamente a las 3.50, llegaron finalmente a las 5.15 de la mañana. Había gente merodeando por la zona y estábamos todos muy asustados. La policía demoró tres horas en llegar. No sabemos qué hacer.

Leonardo Cattalini
DNI 20 358 224

Aún hay tiempo para la esperanza

Argentina posee un territorio con una extensión de 2.791.810 kilómetros cuadrados, es el octavo en extensión en el planeta y alguna vez estuvo entre los diez países más importantes del mundo. Sin embargo, hemos vivido un largo proceso de decadencia. La pobreza física y moral se fue extendiendo a lo largo del territorio, pero se profundizó en el Conurbano bonaerense, donde parece irreversible. La provincia de Buenos Aires concentra el 38 por ciento de la población del país, como consecuencia de un proceso de concentración que no se ha detenido en los últimos años. Es que ningún gobierno tuvo la valentía para encarar un proceso de desconcentración de la población, creando nuevas polos de desarrollo en el interior, nuevas urbanizaciones con mejor calidad de vida para sus habitantes. La creación de estos polos llevaría a un proceso paulatino de crecimiento de la ocupación real. Además, por los recursos que poseemos tendríamos que tener ya una capacidad productiva diez veces mayor de la que tenemos. Sólo se requiere llevar las obras de infraestructura necesarias a todas las provincias del norte del país: vías férreas, autopistas, viviendas, riego, escuelas y créditos accesibles para nuevos emprendimientos. Un proceso de esta naturaleza permitiría el renacimiento de una Argentina productiva con crecimiento exponencial. Hemos perdido demasiado tiempo y si no reaccionamos terminaremos por perder la ilusión, que es el principal motor del progreso y la confianza, que es lo primero que se pierde y lo último que se recupera. Un ejemplo con un país vecino resulta revelador de nuestro estancamiento: Brasil en la década del 80 poseía 43 millones de cabezas de ganado contra 45 de Argentina. En la actualidad, Brasil alcanza a las 218 millones, con el agregado de que ha mejorado notablemente la calidad, convirtiéndose en el primer exportador mundial. Incluso Uruguay exporta más carne bovina que la Argentina.

Roberto Fargioni
DNI 6.160.394

Mal reparto de las boletas de la TGI

Considerando que los distritos de la Municipalidad de Rosario hasta la fecha no pudieron darle una solución defintiva a la distribución de las boletas de la Tasa General de Inmuebles (TGI) correspondiente al broche 1010, quiero exponer lo siguiente: desde el año 2011 comenzaron los problemas distributivos, lo que dio origen a los reclamos en el Distrito Noroeste, registrados con los números 24.900/39845-2011 y 18188-2012. Reparto parcial en el 2013 y nuevamente no entregados el bimestre enero-febrero 2014, con el primer vencimietno el 24/01/2014, razón por la cual solicité en el Distrito la entrega del mismo, dejando constancia del reclamo 4.844 del 13 de enero pasado. En la interpretación de que no saben o no tienen interés en resolver los reclamos de los contribuyentes, me permito solicitar la atención de la señora intendenta o quien tenga la obligación de hacerlo, desviando la constante preocupación que tienen en tratar de aumentar los ingresos a las arcas de la Municipalidad para brindar un mejor servicio a la población o por considerar que los servicios brindados al barrio no son suficientes y tener pudor en tratar de cobrar los mismos. Vale recordar que la distribución de la boleta de TGI es un servicio obligatorio, por lo tanto ruego tome intervención directa e imparta instrucciones para ello. De mi parte y los vecinos estaremos muy agradecidos y no tendremos que desviar su atención ni volver a usar este medio para el reclamo.

DNI 6.041.907

Basta de inseguridad

Los vecinos residentes de los barrios Amelia, Toscano, Los Pinos y El Caramelo de Villa Amelia, queremos hacer llegar nuestra disconformidad y preocupación por los sucesivos robos que hemos sido víctimas. Nos encontramos en estado de alerta y movilización, situación ésta no querida, pero impulsada por una realidad que nos coloca en un grado de indefensión nunca imaginado por nosotros. Somos todas personas de trabajo y optamos por residir en este lugar debido a la tranquilidad y seguridad que existía. Si bien no es tarea de los ciudadanos realizar políticas de seguridad, habiendo escuchado el relato de la situación operativa en que se encuentra la comisaría y comprobando que con los medios que cuentan actualmente (escasos recursos humanos y movilidad) y las distancias a recorrer, queda palmariamente demostrado que es imposible asistir a la prevención y vigilancia en la zona. Es por ello que solicitamos por esta vía se dote a los barrios nombrados con una subcomisaría que atienda seria y responsablemente. Si bien el dolor, la angustia y la zozobra que el flagelo de la inseguridad ha causado en los vecinos es grande, sabrá usted señor comisario que guardamos las formas protocolares para dar curso a este pedido, lo que no significa que aquí se agota la lucha de los vecinos por una vida digna y segura para todas nuestras familias. Depositamos entonces en usted y en sus superiores la celeridad e inteligencia para subsanar esta tremenda calamidad.

Claudio G. Pascual, Marina Firpo, Fernado Colazo, Natalia Barreiro, Victor Arroyo y siguen las firmas.

 

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