El ministro Antonio Ciancio compara nuestro consumo de aguas con el de Capitán Bermúdez (ver pág. 5, La Capital del día 13.03.2010) y nos informa que es altísimo el nuestro: 600 litros por día y por persona contra 200 de nuestros de Bermúdez. Sin dudas, si fuera cierto, es un abuso; pero no dice nada del abuso como contrapartida que él comete en este mismo tema con los consumidores; como en mi caso, que me factura y cobra más de 650 litros, cuando él considera un abuso 600 por día y por persona. Somos dos personas mayores que si descontáramos más o menos siete horas de sueño nocturno nos está cobrando por el resto del día, aunque no nos encontremos en el domicilio, aproximadamente 1,3 litro por minuto. Bueno, esto es lo que nos cobra, pero señor ministro: ¿con qué elementos justifica que ese sea mi consumo? ¡Cuánta arbitrariedad! Y aún así el ministro dice que no se alcanza a cubrir el costo de producción. Yo diría por lo expuesto en mi primer párrafo, que la tarifa está orillando ya una actitud dolosa.


































