Las represiones, en un gobierno supuestamente democrático, nos indican la bajeza moral de quienes nos desgobiernan. La consigna es "tener al país en un puño". La deplorable y delirante noticia que las fábricas de papel para diario (Papel Prensa y Papel de Tucumán), los distribuidores, importadores y los diarios de todo el país que compren ese producto deberán inscribirse, dentro de los próximos 22 días, en un "nuevo registro", que llevará la Secretaría de Comercio Interior. La norma establece que basta que no cumplan con uno de los muchos requisitos que exige para que "no puedan seguir realizando la actividad". Acallar la prensa o los medios de difusión del pueblo son actos fascistas. El "escarnio" llega demasiado tarde, la ciudadanía toda, la que aún goza de los privilegios de ser personas decentes, han sacado fotos y fotocopias de las bajezas morales de estos individuos, que antes de impartir sus enigmáticas órdenes deben someterse a la indagatoria de la sociedad, la que los evaluará si sirven o no para el cargo que ostentan.




































