El 3 de mayo, en la página 4 de La Capital, aparece la información referida a la presentación de un proyecto de ordenanza impulsado por el concejal Osvaldo Miatello para que las unidades de transporte urbano cuenten con un sistema de aire acondicionado frío—calor. ¡Bienvenido todo lo que tienda al confort del usuario! Aplaudo la iniciativa. Como usuario del servicio pediría al concejal que ponga también énfasis en el cumplimiento de las frecuencias. Entiendo que viajar en pleno verano con refrigeración no sirve de nada si se debe esperar al rayo del sol por más de 40 minutos para la llegada del colectivo. Del mismo modo, le recordaría al edil que en nuestra ciudad se incumplen leyes nacionales sancionadas hace muchos años, que prevén que las unidades de transporte de pasajeros deben ser accesibles a usuarios con dificultades motrices, visuales o personas con algún impedimento, o simplemente una mamá con su cochecito de bebé. La ausencia de colectivos con rampa ha sido reclamada por las entidades de discapacitados mucho antes que el edil Miatello caminara la vereda del Concejo. Me viene a la memoria la dura batalla de la concejala Daniela León (allá por 2004) por lograr que se cumplieran las leyes sancionadas al respecto. La señalización de los escalones de acceso a los colectivos, los pasamanos revestidos en color amarillo, el motor trasero, la caja de cambios automática, la suspensión neumática, la implementación de letreros luminosos amplios en el frente del colectivo, no son solamente factores de confort. Para el 10 por ciento de la población de Rosario son una necesidad que el Concejo, en su gran mayoría, omite o ignora. Me he preguntado y no logro entender cómo es posible que existiendo leyes, ordenanzas, normativas en plena vigencia, aún hoy alguien pueda incorporar a la flota de colectivos de nuestra ciudad (relativamente nueva) unidades con motor delantero, sin rampa, con pasamanos con revestimiento celeste, sin señalización lumínica (para disminuidos visuales). Para que no queden dudas, las unidades que describo pertenecen a la flota municipal (Semtur/Mixta). De este modo se mal invierten los dineros de los rosarinos. Bienvenido el confort, pero no olvidemos todo lo que durante años no se hizo y lo que es peor, nadie controla.

































