Al menos 300 emigrantes ilegales murieron ahogados cuando una tormenta los sorprendió mientras intentaban atravesar el mar Mediterráneo a bordo de cuatro botes neumáticos que se hundieron en las aguas, denunciaron ayer el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).
Según testimonios de los sobrevivientes, se determinó que a bordo de cada bote navegaban unas cien personas que habían zarpado de una playa cercana a Trípoli (Libia) el pasado sábado por la tarde.
Previamente, traficantes de personas los despojaron de todas sus pertenencias, para luego embarcarlos en los botes y llevarlos a alta mar a pesar de las pésimas condiciones meteorológicas.
En medio de la travesía, fueron alcanzados por una fuerte tormenta y muchos de ellos murieron. Al día siguiente, lunes, la guardia costera italiana rescató a 106 de ellos que viajaban en el primer bote, y comprobó que otros 29 ya habían muerto de hipotermia.
Ayer, en el transcurso de una de las acciones de salvataje realizadas en las últimas horas en el área, entre la isla italiana de Lampedusa y la costa libia, un barco comercial italiano rescató a 9 inmigrantes más, dos de los cuales viajaban con el segundo bote, y siete en el tercero.
Joel Millman, portavoz de la OIM, informó que 115 personas sobrevivieron, entre los cuales hay niños que viajaban solos.
"Todos los sobrevivientes hablan de que había un cuarto bote que no se ha encontrado y de que en él viajaban unas cien personas", comentó Millman."Pensamos que, en total, emprendieron el viaje entre 400 y 450 inmigrantes, pero es algo que no podemos afirmar con precisión", agregó.
"Esta es una tragedia de una escala enorme y un cruel recordatorio de que podrían perderse más vidas si se deja a aquellos que buscan seguridad a merced del mar", afirmó, Vincent Cochetel, director del departamento de Europa del ACnur.
"Salvar vidas debería ser nuestra prioridad. Europa no puede permitirse hacer muy poco, muy tarde", subrayó el funcionario de la ONU.
"Lo que está ocurriendo es peor que una tragedia, es un crimen, uno de los peores que he visto en cincuenta años de servicio", dijo, a su vez, el director general de la OIM, William Lacy Swing.
"Estas redes de traficantes actúan con total impunidad y cientos (de personas) están muriendo. El mundo debe actuar", exigió Swing.
Ambas organizaciones temen que esta tragedia en una estación (el invierno boreal) en que no suelen suceder estos cruces preludia un aumento de los intentos de atravesar el Mediterráneo para alcanzar las costas de Europa durante el año.
La mayoría de los migrantes procedían de Africa occidental y habían llegado a Libia tras viajar desde Costa de Marfil, Gambia, Guinea, Mali, Mauritania, Níger y Senegal.
Al menos 218.000 personas cruzaron el Mediterráneo en 2014 en busca de una vida mejor en Europa.
Según las cifras del Ministerio del Interior italiano, durante el mes de enero de 2015 atravesaron el Mediterráneo 3.528 migrantes, la mayoría de ellos provenientes de Siria (764); Gambia (451), Mali (436), Senegal (428), Somalia (405) y Eritrea (171).