El chofer del turno tarde del interno 109 de la línea 116, que pertenece a la Semtur, trata con absoluta desconsideración a los pasajeros. Tomo ese servicio casi todas las tardes cuando va desde Cura y Oroño hacia el centro. Un día, al detenerse en la parada del hospital Víctor J. Vilela, una mujer obesa y con serias dificultades para desplazarse se quejó porque había parado muy lejos del cordón. En lugar de disculparse, el señor discutió a viva voz con ella e intentó justificarse con excusas absurdas. Desde entonces empecé a observarlo y comprobé que siempre hace lo mismo. Jamás se arrima al cordón y en algunos casos lo vi parar incluso a dos o tres metros, sin importar la edad ni la condición física del pasajero que se dispone a subir a la unidad. Además, es de los que aceleran repetidamente el motor cuando la gente está subiendo y más de una vez arranca antes de tiempo. Incluso a mi me lo hizo en una ocasión, causando que me diera un buen golpe. Creo que alguien debería enseñarle a ser más respetuoso y solidario con los pasajeros.




































