Hay triunfos que cobran mayor dimensión que otros y que tienen un valor agregado. Así fue el que consiguió Central Córdoba en su visita a Defensores de Belgrano. Con goles de Germán Medina y Martín Salinas, el Matador de Tablada no sólo consiguió un triunfo terapéutico habida cuenta del momento que transitaba, sino que además salió de la temida zona de descenso. También, después de tres partidos volvió al triunfo.
El partido fue de un nivel técnico bajo, pero a diferencia de otras jornadas, el charrúa supo capitalizar las chances que tuvo, para desnivelar y para sentenciar el pleito.
En la semana, Marcelo Vaquero tuvo que barajar y dar de nuevo debido a las ausencias por suspensiones, lesionados y cambios tácticos, y eso se notó en los instantes iniciales cuando el equipo no logró hacer pie en el campo de juego, perdió en el medio, tuvo poco tiempo la pelota y sin ella no supo qué hacer. No obstante, el último partido de la primera ronda tuvo un giro antes del final del parcial, cuando entre Medina y Fiorina fabricaron el primer gol.
Una triangulación perfecta entre el delantero y el volante, le permitió a Medina quedar mano a mano con Bangert, que le ganó la primera pulseada, pero que nada pudo hacer con el rebote, ya que le quedó nuevamente al charrúa para sentenciarlo con un tiro que durmió junto al palo derecho del arquero. Así, con apenas una ráfaga de fútbol, Córdoba se fue al descanso en ventaja.
En el complemento, el Dragón siguió con su libreto de atacar por las bandas, aprovechando la movilidad de Nadal, pero la defensa visitante siempre respondió firme, más allá de que en un par de situaciones tuvieron momentos de zozobra.
Lo mejor se vivió en el final, después de los 30’. Porque Defensores de Belgrano, obligado por el resultado, intentó llevarse por delante al equipo de Tablada, que resistió estoicamente cada ataque.
Para colmo, a los 37’ a Medina lo tuvieron que sacar en camilla y como Vaquero ya había hecho los tres cambios, Córdoba tuvo que jugar con un hombre menos lo que restaba del encuentro. Minutos después entró, pero su dolor era tan grande (ver aparte) que tuvo que dejar definitivamente el campo de juego.
Con uno más, el rojinegro se lanzó al ataque para alcanzar el empate y se descuidó atrás. Ya en el epílogo, con una contra fulminante, el Matador selló el resultado. Vigna habilitó a Salinas para que estampara el 2-0 tras dejar atrás a sus marcadores.
Aferrado a su trabajo y con muchas cosas por corregir Córdoba volvió a ganar y empezó a esbozar una sonrisa que hacía mucho no tenía. No era para menos. Recuperó la memoria.
Cerutti y Medina salieron lesionados
Pedro Cerutti salió a los 5’ con un fuerte golpe en la rodilla derecha (hoy le harán una resonancia magnética) y su reemplazante Germán Medina se retiró lesionado a los 88’ por un esguince en el tobillo derecho y fue enyesado.
Vaquero: "Fue un premio al esfuerzo"
Después de tantas pálidas le tocó estar del otro lado. A Marcelo Vaquero se lo vio contento por el triunfo y no era para menos. Fue como un bálsamo. “Creo que fue un premio al esfuerzo que hace este gran grupo de jugadores y grupo humano que hay en Central Córdoba. Merecían un triunfo para tranquilizarse”, destacó el DT a la salida del vestuario.
Vaquero enfatizó que “el partido fue de bajo nivel técnico, sabíamos que Defensores nos iba a atacar por las bandas así que tratamos de contrarrestar eso. Nos costó en los primeros minutos pero después pudimos hacerlo y creo que el resultado final fue justo”.
Cuando habló de los cambios, el DT destacó que “es un grupo muy parejo, donde no se sacan muchas diferencias. Medina ingresó por Cerutti, hizo el gol y lamentablemente después también se lesionó y terminamos con uno menos”.
Fiel a su idea, concluyó: “Hay que seguir apostando al trabajo para salir adelante. Se viene Chacarita (el domingo a las 20), un partido difícil, un rival importante, esperamos tener una semana tranquila”.