Buenos Aires.— El policía Jorge López aseguró ayer que le "plantaron" al secuestrado Leandro Bergara en su casa de El Pato y, pese a que no fue reconocido por la víctima como uno de sus captores, sigue detenido por el caso.
Buenos Aires.— El policía Jorge López aseguró ayer que le "plantaron" al secuestrado Leandro Bergara en su casa de El Pato y, pese a que no fue reconocido por la víctima como uno de sus captores, sigue detenido por el caso.
López, que es subteniente del servicio externo de la subcomisaría El Pato, se declaró inocente ante la fiscal Silvia Cavallo y el juez Luis Armella. Antes de su indagatoria, López fue sometido a una rueda de reconocimiento ante el propio Bergara, quien no lo señaló como uno de sus secuestradores.
El gobernador bonaerense Daniel Scioli también dijo ayer a la prensa que la víctima tampoco reconoció el auto Renault 19 que había sido secuestrado en la casa del ex policía prófugo por el caso, Daniel Pardini. Scioli estuvo ayer reunido con la fiscal Cavallo y el juez Armella, mientras Bergara participó de las ruedas de reconocimiento de López y del auto. Tras esas diligencias, el gobernador se dirigió a esa dependencia policial donde dialogó con el empresario secuestrado y su esposa. "No soy quejoso ni estoy dando excusas, ni dando elucubraciones ni lecturas políticas; veo las cosas como son y acá estamos ante un tema que ha conmovido", dijo Scioli a la prensa, tras la visita a Bergara en la DDI Quilmes.
Nuevas medidas. En tanto, la fiscal y el juez también tienen previsto que Bergara realice ruedas de reconocimientos de los policías Maximiliano Costa y Víctor Vega, detenidos y procesados con prisión preventiva, y que preste una nueva declaración. En ese sentido, la víctima ya dijo en su primera testimonial que durante los 33 días de cautiverio estuvo todo el tiempo con los ojos vendados y aislado, así que difícilmente pueda reconocerles los rostros.
El empresario fue encontrado la mañana del sábado, luego de que un llamado al 911 advirtió a la policía que alertó que el secuestrado se encontraba en una casa en El Pato, partido de Berazategui. Los primeros policías en llegar descubrieron que la propiedad era del subteniente López, por lo que lo convocaron de inmediato.
López, junto a un vecino que ofició de testigo y un albañil que llegó al lugar para trabajar en la construcción, rompió un candado que había sido colocado por extraños la noche anterior. Al ingresar a la vivienda hallaron a Bergara encadenado, con sus ojos vendados, vestido con una remera roja, despeinado y con barba y uñas crecidas, algo compatible con los días de cautiverio. (Télam)


