Rehén de los gobiernos, de su inoperancia, de su pasividad y de su burocracia. Estoy cansada de estar en el medio de “guerras” violentas entre sectores a los que no les importa nada. Inundaciones (por falta de infraestructura), saqueos, descontrol. Todo tiene una explicación: inoperancia. De éste, del anterior y de su anterior gobierno. Todos se echan culpas, pero nadie hace nada, mientras tanto el pueblo, la parte del pueblo que trabaja (y que paga todos sus impuestos), en el medio, sin soluciones, sin servicios y sin control. Como todos sabemos, venimos los rosarinos de pasar por momentos caóticos, la tormenta terrible de la que dirán “es la naturaleza, no se puede hacer nada”. Sí se puede, se pueden mejorar los desagües, las cloacas, se puede mejorar la limpieza, haciendo obras y educando. En los barrios, señores, la otra parte de Rosario (la otra Rosario, la que no está entre 27 de Febrero, Oroño y el río) está todo mal. El centro, la costa y los lugares “turísticos” están hermosos y aplaudo eso, pero donde yo vivo la situación es bien diferente. Desde el día miércoles 19 mi barrio está sitiado (por el agua, en su momento, por los “saqueadores” y la amenaza constante, por la desprotección, por la basura y por la falta de servicios). Estamos cansados, un Estado municipal, provincial y nacional que están ausentes y que se ocupan de pavadas en vez de resolver temas cotidianos, generan violencia (que no avalo, pero que es real). Hace ocho días que no vacían ni limpian de ningún modo el contenedor ubicado en Cipoletti 4565, mientras que los de alrededor sí. Me cansé de llamar a las distintas oficinas municipales y sólo me dan un número de reclamo. Estoy cansada de pasar todos los días por entre la basura maloliente y pestilente de ocho días y en aumento. Estoy cansada de gastar fortunas con mi celular para hacer reclamos, porque por tercera vez en menos de dos meses, llevo nuevamente ocho días sin teléfono fijo (van 24 días en menos de 60). Estoy cansada de “acostumbrarme” porque hay gente que está, estuvo o estará peor. Estoy cansada de pagar por lo que no tengo. Estoy cansada de sentirme “fuera” de la sociedad cada vez que desoyen los reclamos. Estoy cansada de las maquinitas que te tienen horas con la musiquita, para posteriormente no solucionar nada. Estoy cansada de ser usada y pisoteada. Estoy harta de ser un rehén de todos los políticos de turno.






























