La comisión directiva de Rosario Central ha comenzado una campaña para que el asociado vierta opiniones sobre el traslado de la sede de calle Mitre al estadio con el pretexto de optimizar recursos y, según dice, achicar presupuesto. Recuerdo que alguna vez el proyecto fue llegar a los 70.000 socios y ahora se quiere hacer creer que con la sede en Arroyito crecerá la actividad social. Error, de ninguna manera se puede suponer que el acto de pagar cuotas, hacer socios, renovar carnés, y que allí se realicen las reuniones de la comisión directiva, represente un crecimiento de la actividad social. Crecer socialmente significa que las subcomisiones tengan el lugar que nunca se les ha dado en nuestro club y evitar que deportistas destacados que son de Central y que comenzaron sus actividades en el club se tengan que ir a otra institución para poder prepararse y competir a nivel nacional e internacional, porque en su querido Rosario Central no tienen apoyo moral ni económico, como nos ha sucedido. Con una economía interna que ha priorizado un fútbol que desde hace diez años nos ha dado sólo amarguras y crecimiento de deudas, tema potenciado por la actual dirigencia. ¿Será ese el destino de los nuevos recursos? Todos sabemos que debemos volver a primera, pero a los recursos hay que ponerle capacidad y transparencia. El tema no pasa por vender lo que no se usa, sino potenciar y agrandar las instalaciones donde cada día haya más gente de Central. Optimizar recursos significa poner capacidad, honestidad y mucho trabajo al servicio del club y su gente, creando subcomisiones activas con recursos propios y proyectos compartidos, eliminando gente que de una manera u otra abordan temporariamente al club como un botín de guerra. Ante la posibilidad de que el proyecto en cuestión avance, sería honorable y recomendable crear una comisión adjunta que organice este emprendimiento de optimizar recursos y cómo utilizarlos: dos miembros de la actual comisión, tres socios independientes, y un representante por cada agrupación activa y reconocida, un estudio contable que fiscalice y emita informes sobre lo actuado y una cuenta abierta especialmente para este caso en un banco de la ciudad. Pero todo independiente de la actual tesorería del club, la cual podrá tener acceso a la información de lo actuado pero no el libre uso de los fondos que se movilicen al respecto. Caso contrario vamos a terminar en la misma: dentro de unos años una nueva comisión que le hecha la culpa a los que se fueron y así sucesivamente, con el agravante ahora de esta propuesta de descapitalización patrimonial, que como todo lo que pasa en el club en el tiempo no tendrá culpables directos. Estemos atentos, no aprobemos situaciones ni actos de gobierno en el club que después nos hagan arrepentir. Nosotros somos los dueños de Central, del sentimiento y del patrimonio.
































