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Boca Juniors: golpeados y muy divididos

Carlos Bianchi intenta resolver los problemas internos de un plantel y eligió a los que van a México.

Lunes 15 de Abril de 2013

Tras el papelón sanjuanino el plantel de Boca se entrenó ayer por la mañana en el complejo Pedro Pompilio pensando en el trascendental choque del miércoles ante Toluca por la Copa Libertadores 2013.

Caras largas y algunas malas noticias enmarcaron la mañana del día después del 6-1 en San Juan, ante San Martín, que dejaría secuelas dentro de un plantel golpeado.

Entre las malas noticias se confirmó que Clemente Rodríguez sufre una contractura en el aductor derecho y está en duda para el choque en México.

El encuentro sirvió además para definir la lista de los jugadores que quedarán afectados a ese compromiso internacional. La nómina está conformada por: Agustín Orion, Oscar Ustari, Emiliano Albín, Leandro Marín, Matías Caruzzo, Lisandro Magallán, Christian Cellay, Clemente Rodríguez, Franco Sosa, Guillermo Fernández, Walter Erviti, Nicolás Colazo, Juan Román Riquelme, Lautaro Acosta, Juan Manuel Martínez, Lucas Viatri, Nicolás Blandi y Santiago Silva.

El partido por la Copa llega en un momento deportivo complicado por el presente futbolístico del equipo, aunque Carlos Bianchi espera poder aprovechar las horas que Boca esté lejos de Buenos Aires para hablar con los referentes del plantel.

Su idea es empezar a buscar soluciones desde adentro del grupo, que según algunas versiones sigue tan fracturado como en los tiempos de Riquelme y Palermo.

Si bien no aparecen cabecillas visibles en el diferendo, la cuestión sería netamente generacional.

Los chicos que vienen pidiendo pista tienen diferencias con los más experimentados, situación que no permite una buena convivencia dentro y fuera de la cancha.

La discusión que mantuvieron durante el primer tiempo Sánchez Miño y Caruzzo es solo un pequeño ejemplo de lo que sucedería.

La decisión del Virrey de retirar a todos sus colaboradores del vestuario para que los jugadores se digan lo que tienen para decirse como una forma de descomprimir la situación parece fue la forma elegida en ese sentido.

De todos modos Bianchi confía en su cintura para manejar un vestuario díscolo desde los tiempos de Julio César Falcioni.

La estrepitosa caída en tierra cuyana desató la ira de algunos históricos como el colombiano Jorge Bermúdez, quien a través de su cuenta twitter acusó a los jugadores de Boca de dilapidar el prestigio que tanto esfuerzo les costó conseguir.

Un entrenamiento con reuniones y ademanes

Carlos Bianchi saltó al campo de entrenamiento 40 minutos después de iniciado el trabajo para conversar a solas con el defensor Matías Caruzzo y el mediocampista Juan Sánchez Miño, que protagonizaron una discusión en el partido en San Juan antes de que Silva convirtiera el penal. Ese diálogo, acompañado por ademanes que significaban el enojo del técnico, precedió a una reunión en privado pero a la vista de todos que mantuvieron Juan Román Riquelme y Leandro Somoza, dos de los referentes del plantel profesional.

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