El Papa Benedicto XVI impartió ayer su tradicional bendición durante un rezo del Angelus en la localidad noritaliana de Romano Canavese, tres días después del accidente en el que se rompió la muñeca.

El Papa Benedicto XVI impartió ayer su tradicional bendición durante un rezo del Angelus en la localidad noritaliana de Romano Canavese, tres días después del accidente en el que se rompió la muñeca.
Benedicto alzó su brazo derecho vendado, lo mostró ante cientos de creyentes y dijo sonriendo: "Como pueden ver, estoy un poco limitado en mi actividad por mi herida, pero mi corazón está lleno de alegría".
El pontífice de 82 años resbaló en la noche del jueves al viernes último en el baño de su residencia de verano de Los Combes y se rompió la muñeca. Tras una pequeña operación en el hospital Umberto Parini, en Aosta, el Papa regresó a su lugar de descanso el viernes por la tarde con escayola. Anteayer ya ofició una misa.
Una pequeña plaza. La ceremonia de ayer tuvo lugar en una pequeña plaza ante la iglesia de Romano Canavese, cerca de Turín, donde nació y fue bautizado el secretario cardenalicio Tarcisio Bertone. "Le saludo de corazón y le agradezco su trabajo", dijo Benedicto sobre Bertone, a quien consideró su "más estrecho apoyo".
Medios italianos ven en la decisión del Papa de visitar Romano Canavese una muestra pública de confianza hacia Bertone, criticado en varias ocasiones recientemente por la controversia en torno a cuatro obispos ultraconservadores, uno de ellos acusado de negar el holocausto judío.
Posteriormente, el Papa se dirigió de regreso a Les Combes, donde se encuentra de vacaciones hasta su vuelta a Roma, prevista para el 29 de julio próximo. l (DPA)



Por Mariano D'Arrigo
Por Javier Felcaro