Aquellos que piensan que el viaje a Bariloche no es haber alcanzado el tesoro más valioso del secundario, que todo estudiante sueña con vivir, no saben lo que dicen. Junto con las ganas y el entusiasmo surgen las diferentes alternativas que las empresas ofrecen para ese momento tan especial de nuestras vidas. Siempre escuchamos "vale la pena ir a Bariloche, siempre y cuando el viaje esté bien organizado y la empresa cumpla y respete lo que uno contrata". Por eso tratamos de no defraudar a nuestros viejos que tanto esfuerzo hicieron en darnos este viaje, no nos equivocamos, porque no sólo la atención fue excelente sino que cada persona a cargo del viaje se esmeró para que el más mínimo detalle fuera impecable, lo cual hizo que "Bariló" fuera inolvidable para nosotros. Por eso queremos agradecer a la empresa Auckland que tuvo una excelente predisposición a satisfacer nuestras necesidades y pedidos a los coordinadores Matías Muguerza y Joaquín Negro, que hicieron muchas veces de padres y nos trataron muy bien; a los encargados del hotel Plaza de Bariloche por el cuidado y el cariño con que nos recibieron; y a nuestros padres por darnos este precioso regalo. Muchísimas gracias.




































