El cantante José Angel Trelles fue víctima de un violento asalto en su vivienda de la localidad de Villa Tesei a manos de un grupo de delincuentes que lo amenazó con cortarle los dedos o matar a su hijo y a su mujer si no les entregaba dinero. Según dijo el artista, "es el asalto número 28 que sufrimos en esta casa en los 27 años que llevamos viviendo aquí".
En diálogo con el canal de noticias C5N, Trelles contó que el asalto ocurrió a las 12.15 del jueves cuando él se encontraba solo en su casa de Villa Tesei (partido de Hurlingham) y un falso jardinero se le metió con la excusa de ofrecerle sus servicios para cortar el pasto. "Se asoma por el portón un tipo con una máquina de cortar pasto, yo le dije que ya tenía a alguien que haga ese trabajo y de repente se mandaron otros dos con revólveres para adentro", relató el cantautor.
Golpeado. Según Trelles, en el hecho actuaron cuatro delincuentes que enseguida lo obligaron a ingresar a la propiedad y le decían "no te movás que te mato". Tras ello le pusieron un arma en la cabeza y le pegaron dos culatazos. "Me precintaron las manos y los pies, me molieron a golpes, a patadas, a trompadas y querían «plata, plata, plata, dame la plata, dame la plata», decían".
El cantante también afirmó que los ladrones tenían información previa, ya que sabían el nombre de su mujer ("te vamos a matar a María", le decían), el de su hijo y hasta el horario en el que llegaba este último. "No tenemos apuro, te vamos a cortar los deditos de a uno y si no nos das las plata vamos a esperar hasta la noche y te vamos a matar a tu hijo", recordó Trelles que le dijeron los asaltantes.
El músico sostuvo que además le "contaban las balas" y le decían: "Ves que son balas, la primera te la pongo en el pecho y cuando estés agonizando la otra te la pongo en la cabeza".
La víctima explicó que los asaltantes también sabían que junto a su familia son dueños de una agencia de loterías ubicada a unas diez cuadras de su casa y que la misma era atendida por su mujer. Por eso le reclamaban la recaudación del comercio, pero él les explicó que no la llevaba a su casa porque la retiraba con frecuencia un camión recaudador.
Poca plata. Respecto al botín, Trelles indicó que sólo les pudo dar entre "500 o 600 pesos" en efectivo y que después le robaron "toda la ropa. Ahora tengo que irme a comprar ropa para ir a trabajar el sábado a Bahía Blanca. Se llevaron los smokings, los trajes, las camisas, los zapatos y las camperas. Me robaron todo lo que tenía", detalló. Y que también se llevaron "tres reproductores de DVD , cámaras filmadoras y fotográficas".
Trelles explicó que el asaltó duró algo más de "media hora", que los cuatro asaltantes actuaron "a cara descubierta" y que no estaban drogados porque de lo contrario él cree que lo hubieran matado. "Veintiocho asaltos sufrimos en los 27 años que vivimos acá", aseguró, aunque reflexionó que la solución no pasa por mudarse. "Esto que vivimos es una enfermedad social. En otro lugar te va a pasar lo mismo. No pasa por vivir en Hurlingham", concluyó.