Los dos narcos que el sábado 1º de agosto capotaron con una avioneta cargada de
marihuana en un campo del departamento San Cristóbal ampliarán sus indagatorias en las próximas
horas. El juez federal formoseño Eduardo Valiente, quien subroga en Reconquista, escuchará al
piloto brasileño Waldecio Da M.B., de 44 años, y el paraguayo Idalino Ramón S.G., de 31, quienes
están imputados de contrabando de estupefacientes agravado por el uso de aeronave. Contempla una
sanción máxima de 16 años.
A la vez el fiscal subrogante en Reconquista, Roberto Salum, solicitó al juez
federal Valiente que tramite pedidos de extradición del empresario italoparaguayo Arturo Luglietto
y el paraguayo Hernando Solís Ortiz, alias Nani.
Estos dos hombres fueron detenidos en Italia el 29 de abril pasado luego que la
Guardia de Finanzas de Nápoles secuestrara 250 kilos de cocaína camufladas en un tronco de palo
borracho. Esto generó un operativo en una finca cercana a San Javier donde se secuestraron 80 kilos
de cocaína y fueron detenidas cuatro personas, entre ellas un colombiano.
Hombres de aire. El sábado 1º de agosto al mediodía una avioneta Piper Cherokee
con matrícula brasileña cayó en un campo ubicado a 12 kilómetros de la ruta 39, en forma paralela
al camino que vincula Gobernador Crespo y San Cristóbal. El avión fue consumido por las llamas y
efectivos de la ex Drogas Peligrosas de la provincia lograron rescatar unos 300 ladrillos de
marihuana y a los dos tripulantes: Waldecio Da M.B., con domicilio en Dourados —Matto Grosso
do Sul— y a Idalino Ramón S.G., de 31, afincado en la localidad de Capitán Bado, en el
departamento paraguayo de Amambay. Los detenidos se abstuvieron de declarar.
Diez días más tarde los narcos extranjeros se verán las caras por primera
vez con el juez formoseño Valiente. Ahora los acusados serán asistidos por el abogado
reconquistense Ricardo Degoumois, un avezado defensor de detenidos acusados de narcotráfico.
Este profesional también patrocina a un camionero
—identificado como R.C.R.L., alías Cabrito, quien fue detenido como sospechoso de haber
transportado el cargamento de palos borrachos en los que se colocó la droga secuestrada en Italia y
por la que fue detenido el empresario Luglietto.
Palo borracho. Por su parte, el fiscal subrogante Roberto Javier Salum le requirió al juez
federal Valiente que tramite ante la Cancillería el pedido de extradición ante Italia de Arturo
Luglietto y el paraguayo Hernando Nani Solís Ortiz.
Estos dos hombres fueron detenidos a raíz del secuestro de 250 kilos de cocaína en un palo
borracho que llegó al puerto genovés proveniente de Buenos Aires.
Una vez detenido Luglietto se acogió ante la Justicia italiana a la
figura del testigo arrepentido y delató las línea de aprovisionamiento en Argentina. Así fue que se
realizó un operativo en inmediaciones de la localidad de San Javier, donde el 7 de mayo se
secuestraron 80 kilos de cocaína. También fueron detenidos cuatro personas, una de ellas un
ciudadano colombiano.
El fiscal Salum entiende que tanto Luglietto como Nani Solis Ortiz son
vitales para motorizar la investigación de la pata local de la organización desbaratada en Italia.
El tránsito de la mercancía por territorio argentino está desdoblado en dos causas: una por la
denuncia realizada en Formosa por la Aduana de Clorinda, por contrabando de exportación, y la que
instruye Valiente por el secuestro de la cocaína en San Javier.