El precandidato presidencial por el radicalismo Ricardo Alfonsín admitió que está “harto de hablar” de las disputas internas de su partido antes de los comicios y reconoció que deberá vencer el “miedo al cambio” que exhibe la sociedad para resultar triunfador.
“Algunos quieren hablar de la interna porque es una manera de adquirir mayor conocimiento”, aseguró Alfonsín, en alusión a su rival interno Ernesto Sanz, que en los últimos días profundizó las diferencias e inclusive deslizó su preferencia por el gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner, como posible compañero de fórmula.
Sanz señaló que se ve como posible candidato presidencial y ubicó a “Cobos en Mendoza y a Alfonsín en Buenos Aires”, lo que causó malestar en el hijo del ex presidente, quien subrayó: “Yo no me meto en la provincia de Mendoza, espero que no se metan en la provincia de Buenos Aires”. Sobre el distrito más importante del país, Alfonsín aclaró que “ahí lo vamos a decidir nosotros, entre todos, todas las fuerzas que componemos el frente” y minimizó la lectura de Sanz, al considerar que “es una chicana que no vale la pena”.
Por otra parte, el hijo del ex presidente explicó que la interna que organizará el radicalismo en abril “está dentro de la ley” y reiteró que “no es vinculante, lo que no imposibilita que en agosto tengamos que ir a otra interna”, indicó sobre las primarias abiertas que dispone la ley electoral para ese mes. l































