Los expertos en seguridad aérea han dado la alarma por el aumento de serios incidentes que involucran a colisiones de aviones contra aves en vuelo. La gravedad de la cuestión la evidencia el recuento que de tales accidentes registra el gobierno estadounidense, que podría superar los 10.000 casos por primera vez y sólo en ese país.
Los accidentes graves aumentan a una tasa mayor que los incidentes menores.
En los primeros siete meses de 2009 hubo por lo menos 57 casos de daños importantes y tres en los que aviones y un helicóptero fueron destruidos a causa de las aves, según un análisis de The Associated Press de las cifras oficiales disponibles más recientes. Por lo menos hubo ocho muertos y seis heridos.
Los aviones destruidos incluyen el Airbus A320 que con 155 pasajeros y tripulantes se vio forzado a hacer un dramático descenso sobre el río hace un año después de embestir una bandada de gansos. El incidente no costó vidas gracias a la pericia del piloto principal.
Sin embargo, cuando un helicóptero Sikorsky en ruta a una plataforma petrolera en aguas estadounidenses del Golfo de México se estrelló en enero después de embestir un halcón, murieron los dos pilotos y seis de los siete pasajeros. El único sobreviviente quedó gravemente herido.
No escasean los informes aterradores de motores destruidos y aterrizajes de emergencia. ¿A qué se debe el aumento en los reportes de choques con pájaros?
Los aeropuertos y las aerolíneas se han mostrado más inclinados a informar los incidentes, dijo Mike Beiger, coordinador nacional del programa de riesgos de la vida silvestre en los aeropuertos que desarrolla el Departamento de Agricultura, pero los expertos también advierten que han aumentado las bandadas de aves de gran tamaño, como los gansos canadienses que pueden arruinar los motores en los jets de pasajeros.
"Las aves y los aviones compiten por el espacio aéreo, que se está atestando cada vez más", observó Richard Dolbeer, experto en colisiones de aviones con aves que asesora a la Administración Federal de Aviación (FAA) y al Departamento de Agricultura.
El aumento en informes para 2009 (que se calcula habrá subido un 40% una vez que concluya el recuento) se produce pese a que el gobierno es reticente en que se revele públicamente los detalles de dichos incidentes para no desalentar a los aeropuertos y las aerolíneas a reportarlos por temor a perjudicar su negocio.
La máxima cifra hasta ahora había sido de 7.507 embestidas en 2007. El actual cálculo del gobierno de unos 10.000 incidentes representaría unos 27 por día.
Después que el vuelo 1549 de US Airways acuatizó en el Hudson el 15 de enero de 2009, The Associated Press pidió al gobierno sus informaciones, incluyendo detalles de más de 93.000 embestidas desde 1990.
Aun después que la FAA accedió a entregar la información, propuso discretamente una nueva regla federal para mantener secreta la información hasta que el secretario de Transporte Ray LaHood interviniera para permitir su difusión.
La Hood recientemente incluyó dicha autorización en una lista de los logros de seguridad del Departamento el año pasado.
“La difusión pública no parece haber sido perjudicial y todo indicador que tengo es que tenemos una mejor toma de conciencia en la industria sobre la importancia de que se den a conocer los incidentes”, dijo Kate Lang, administradora interina de la Administración Federal de Aviación para aeropuertos.