Con profunda emoción y orgullo leímos la carta a los lectores que fuera publicada el pasado sábado 31 de julio en memoria de la profesora Elsa López de Guerrero. Todos sus familiares y amigos queremos agradecer el gesto de cariño y reconocimiento de sus ex alumnas de Madre Cabrini. Efectivamente, Elsa nos dejó hace un año; pero su recuerdo perdura. Ella está con nosotros siempre y en especial cada vez que recordemos a Machado o García Lorca, o cada vez que usemos correctamente esta lengua española tan rica. Esta lengua que ella degustaba en todos sus matices como un plato exquisito y que hoy está tan bastardeada. Hacen falta miles de Elsas dispuestas, como ella lo hacía, con vocación sin límites. Gracias por recordarla, en esta época de tanto apuro y barullo, es realmente gratificante saber que sus "chicas", como ella las llamaba, la siguen recordando. Elsa no tuvo hijos biológicos, pero tuvo en todas sus alumnas un batallón de hijas que con generosidad supieron darle su tan merecido homenaje.


























