Escribo estas líneas para compartir con los lectores mi experiencia en la Escuela Normal Nº 1 de Rosario, al intentar inscribir a mi hija para jardín de cuatro años año lectivo 2013. El proceso llevado a cabo en ese colegio para completar las vacantes, dista mucho de ser transparente, así como los simulados sorteos de turnos. Se necesitan referencias, acomodos, influencias para llegar a un banco. Esto viola los principios de democracia, de transparencia, máxime siendo una escuela pública. En lo personal, a mi marido le dijo la directora del jardín, turno mañana, que ya estaba todo cubierto con hijos del personal y hermanos de alumnos. Discúlpeme, señora directora, no le creo, no le creo. ¿Usted puede demostrar que lo que dice es verdad? ¿Le interesa despejar todo lo que se dice respecto al dudoso proceso de inscripción en ese colegio? A mi marido, esta señora, le aconsejó buscar una influencia del Ministerio de Educación, eso nos pasó a nosotros, porque, como le dije a ella, si hubiera sido "conocida" de ella, mi hija tendría su banco.































