Escuché acerca del plan municipal referido al arreglo de las lastimosas aceras de la ciudad de Rosario. ¿Quién no tropezó, se cayó o al menos se salpicó en un día de lluvia? Consiste en la acción conjunta entre frentistas y el municipio, donde los primeros deberán aportar materiales y el segundo hará lo propio con la mano de obra. Aquí comienzan mis planteos. Se trata de arreglos puntuales o "remiendos" que ya mostraron su poca duración cuando se hizo lo mismo en las calzadas. No comprende la construcción de las veredas que no existen. Entiendo que se crea una notoria injusticia al no diferenciar si el proveedor de los materiales es, por ejemplo, un consorcio de edificio, un comercio o una vivienda familiar donde el costo recae en una sola familia. Me pregunto si se diferenciará el origen de las roturas y si se tratará de igual forma a las ocasionadas por las raíces de los árboles que no son extraídos por el municipio, a pesar de los reiterados reclamos de los frentistas, y que son la causa más común de las roturas, otras veces provocadas por trabajos de empresas como Aguas Santafesinas, EPE o Litoral Gas. Considero que la Municipalidad simplifica el tema metiendo todo en una misma bolsa. Una vez más falta sentido común o capacidad de análisis. O quizás se trata de hacer "participar" al vecino por un gasto que no ocasionó y que en realidad correspondería la totalidad del arreglo al municipio o a la empresa que originó las roturas.
































