Esto no será gratis. El electo presidente adelantó que “va a haber una estanflación”, porque cuando se haga “el reordenamiento fiscal eso va a impactar negativamente en la actividad económica”.
Se llama estanflación a la situación en la que se combinan estancamiento económico e inflación. No es un fenómeno novedoso en la Argentina, pues ha estado presente en por lo menos 16 de los últimos 48 años.
Caputo es licenciado en Economía graduado en la Universidad de Buenos Aires y, tras pasar por diversos bancos de Wall Street, se desempeñó como secretario y ministro de Finanzas; y presidente del Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri. Estudió en el Colegio Cardenal Newman, al igual que el ex presidente.
Es primo hermano de Nicolás Caputo, empresario con negocios en la industria de la construcción y dueño de la autopartista Mirgor, y tío de Santiago Caputo, asesor de Milei y uno de los artífices de su campaña electoral.
Conocido financista, el flamante ministro fue jefe de Trading para América latina en el JP Morgan Chase entre 1994 y 1998, para luego ocupar el mismo cargo en el Deustche Bank para la región, entre 1998 y 2003. Como parte del banco alemán, fue titular de la sede argentina hasta 2008, momento en el cual creó la sociedad de fondos comunes de inversión Axis.
El 10 de diciembre de 2015, Macri lo designó secretario de Finanzas, como parte del Ministerio de Hacienda a cargo de Alfonso Prat Gay. Con un rol clave en el acuerdo con los holdouts en 2016 mediante el cual se pagaron u$s 9.352 millones, asumió el Ministerio de Finanzas en enero de 2017 tras desdoblarse las funciones entre dicha área y Hacienda, que quedó a cargo del nuevo titular, Nicolás Dujovne. Denominado por el ex jefe de Gabinete Marcos Peña como “el Messi de las finanzas” fue el artífice del enorme endeudamiento macrista. Ganó fama de ello con el Global 100, un título con plazo a 100 años por u$s 2.700 millones al 7% anual.
Tras la renuncia de Federico Sturzenegger, Caputo fue designado como presidente de Banco Central en junio de 2018, cargo que abandonaría en septiembre de ese mismo año por presión del FMI. De vuelta en el llano, formó junto con Santiago Bausili la consultora Anker Latinoamérica.
La presencia de Caputo en el gobierno de Milei remarca la idea de que se viene un segundo tiempo macrista. Para más de uno, eso no es bueno. El secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José Ignacio de Mendiguren, afirmó que “la salida no es volviendo a endeudar a la Argentina”.
El ex director del FMI Claudio Loser recordó que Caputo “es conocido” en Washington porque “hubo peleas importantes entre el equipo argentino por desviaciones en el programa del 2018-2019”, y que causaron “bastante malestar” en el Fondo. Y otro ex integrante del staff del organismo, Alejandro Werner, cuestionó el perfil del ministro, más conocido como financista que como economista.
El presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Claudio Cesario, abogó por la puesta en marcha de “un plan económico creíble y sustentable para estabilizar la economía y bajar la inflación con equilibrio fiscal”.
El titular de ABA, la entidad que nuclea a los bancos de capitales internacionales, dijo que contar con un “programa económico sólido con equilibrio fiscal” permitirá “gestionar racionalmente la reducción del stock de las letras que se utilizan para esterilizar el excedente de pesos que hay en la calle”.
“Con confianza y sin emisión monetaria las Leliq debieran en el futuro ser tan solo una anécdota”, enfatizó Cesario.
Liberar precios
El presidente electo Javier Milei dijo que la regulación de precios es “una aberración” y que en su gestión la Secretaría de Comercio dejará de existir “en el sentido que le han dado históricamente los gobiernos” anteriores.
Acerca de si liberará los precios de la economía, Milei respondió que “todos los que pueda, hay algunos que todavía no puedo hacerlo por las características de las bombas que dejó plantadas el gobierno”.
Explicó que “con algunos tipos de instrumentos indexados a dólar, la liberación del cepo puede generar un problema muchísimo más grande que cuando se salió del cepo con Macri, con el dólar futuro”. Las Leliq, dijo, “son un primer elemento, tenés que abrir el cepo pero tiene que estar hecho en un contexto donde no tengas un cambio de portafolio que implique una brutal caída de la demanda de pesos que te dispare la hiper”.
Milei dijo que la inflación en noviembre va a estar en torno al 15% y en diciembre en torno al 20%. “Vencen un montón de acuerdos de precios en enero, con la estacionalidad podemos tener números estrafalarios, entonces, ¿quieren más billetes?”, cuestionó.
Dólares paralelos en baja
Mientras tanto, el Banco Central cortó una racha de ventas de tres ruedas consecutivas y compró u$s 88 millones en el mercado cambios. Fue en una jornada en la que se profundizó la tendencia a la baja de los dólares bursátiles mantuvieron la tendencia a la baja de los días previos, con retrocesos de entre $ 15 y $ 36.
El dólar CCL cayó 1,8%, para ubicarse en $ 834,19, mientras que el MEP descendió 4,2%, en $ 831,10. El blue retrocedió $ 20, a $ 925 para la venta. En el mercado mayorista, la divisa estadounidense finalizó en un rango de entre $ 359 y $ 360, cincuenta centavos por encima del cierre previo.
La Bolsa porteña ascendió 2,55% al quedar en 793.198,44 puntos, en una jornada en la que los papeles de firmas argentinas que cotizan en Nueva York operaron con mayoría de subas. En Nueva York, los papeles de firma argentinas terminaron la sesión con mayoría de ganancias.
En el segmento de renta fija, los bonos soberanos en pesos marcaron una baja promedio de 3,2%, mientras que los títulos en dólares reflejaron descensos promedio de hasta 2,3% y alzas de 2,2%. En este marco, el riesgo país cerró en 2.020 unidades.
Por otra parte, el BCRA declaró desierta la licitación de Lediv. Fue luego de la enorme repercusión que se armó en la city tras conocerse el stock de ese instrumento escaló a u$s 5.140 millones.
Las Lediv son letras dólar linked a tasa 0% que emite el BCRA, rescatables en cualquier momento al 100% de su valor técnico, con una duración de 180/365 días. Operadores del mercado comentaron que se estaban usando como un seguro de cambio para aquellas empresas que buscaban tener una cobertura ante la imposibilidad de acceder al mercado para pagar importaciones.