En los últimos meses se advirtió un reposicionamiento en la grilla de precios de venta de naftas y
gasoil. YPF sigue siendo la más barata, pero Petrobras que la seguía de cerca se ubica actualmente
un escalón por debajo de Shell, la más cara. La diferencia entre marcas provocó un desequilibrio en
el mercado de combustibles, según publica el sitio especializado surtidores.com.ar.
Lejos del acuerdo que las empresas petroleras mantenían en otros tiempos, actualmente se
advierte entre ellas una marcada diferencia en los precios de los combustibles. Sólo dos años
atrás, la grilla daba cuenta que las compañías que solo reafinaban petróleo (Esso y Shell) eran las
que ostentaban los valores más caros, mientras que las integradas (YPF y Petrobras), los más bajos.
Hoy el escenario cambió: mientras YPF sigue siendo la más barata del mercado, Petrobras se
reposicionó a un escalón por debajo de Shell, la de mayor precio, mientras que Esso fluctúa entre
ambas. Pero hay un dato más: los valores de YPF están aproximadamente un 10% por debajo de la
competencia, un detalle que los automovilistas tienen muy en cuenta a la hora de cargar el tanque.
La diferencia entre marcas provocó un desequilibrio en el mercado de combustibles. Pese al
esfuerzo logístico, las estaciones de servicio de YPF siguen sin poder abastecer con normalidad
saturadas por una altísima demanda, mientras que restantes mantienen los volúmenes habituales.
Para confirmar este apunte solo basta una recorrida por los surtidores. Los de la hispano
argentina atestados a toda hora, con filas de varios autos por manguera, en tanto las de Shell,
Esso y Petrobras, salvo excepciones, operan a un ritmo más relajado. Incluso lo informes mensuales
sobre el consumo de naftas y gasoil de la Secretaría de Energía confirman esta migración.
La otra cara es la situación de los expendedores de Shell. “No tenemos demanda, estamos
por debajo de las proyecciones oficiales” explicó el secretario de la Cámara de Expendedores
de Combustibles y Afines del Chaco, Miguel De Paoli, que opera un establecimiento de esa bandera.
Esto hace que las estaciones de Shell no soliciten más de lo previsto, una situación que en caso de
tener nuevamente un alto nivel de demanda podría perjudicarlas si las petroleras no envían lo
necesario al mercado interno por las ventajas del precio internacional que consiguen con las
exportaciones.
Según De Paoli, por estas razones se puede sostener que en la actualidad la firma no enfrenta
problemas de provisión. “Si fuera por las petroleras, el paro del campo tendría que durar
todo el año, así ellas pueden exportar más por la caída en la demanda local”, agregó el
dirigente chaqueño.

































