En la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (Came), que reúne al universo empresario del sector comercial, Sergio Massa ocupó el centro de la escena, aprovechando que sus adversarios principales Javier Milei y Patricia Bullrich, dejaron las sillas vacías. En modo candidato de Unión por la Partria (UxP), el ministro anunció que desde el lunes regirá un incentivo exportador para el sector pyme, que al igual que ocurrió para la soja, permitirá liquidar un 25% de las ventas al dólar Contado con Liquidación (CCL).
Massa también aseguró que su proyecto tras las elecciones es simplificar el sistema tributario, aumentar los incentivos exportadores y robustecer la acumulación de reservas para fortalecer la moneda nacional.
La pretensión de la cámara empresaria era escuchar a los candidatos principales y analizar en detalle las propuestas económicas. El cordobés Juan Schiaretti también fue de la partida, JxC envió a su candidato a vice, Luis Petri, y Javier Milei y Myriam Bregman, directamente ni se asomaron por el edificio del bajo porteño.
Pícaros y bandidos
Massa habló durante 20 minutos y luego contestó preguntas del animador Alejandro Fantino, a cargo del evento. Aunque antes de retirarse dedicó cuatro minutos estratégicos a un ramillete de cronistas que lo abordaron frente a las cámaras de TV: “Siempre que hay un proceso electoral y se genera incertidumbre, aparecen los pícaros y bandidos, y lo que tenemos que hacer es castigarlos”, en alusión a las tensiones cambiarias que provocaron una corrida ascendente del dólar informal o blue y las cotizaciones bursátiles.
Mientras se desarrollaba el encuentro, una reciente declaración en el extranjero del Mauricio Macri -favorable a Milei- profundizaba el desconcierto en las filas del partido amarillo y elevaba la temperatura de un futuro devaluatorio en el caso de que La Libertad Avanza conquiste el territorio electoral de la aparentemente declinante candidata Bullrich.
Massa buscó convencer y generar complicidad en un territorio más bien hostil al plexo ideológico nacional popular, como es el de los empresarios argentinos. Les explicó el corazón de su plan que ya pone en marcha, aun antes de las elecciones generales del próximo día 22 y de un eventual ballotage.
El tigrense pretende una revolución para abolir la economía informal, asentado en el avance tecnológico y los cada día más aceitados mecanismos digitales de registración con que cuentan las distintas agencias estatales.
Por eso la “Moneda Digital”, un mecanismo similar a distintas billeteras digitales, pero en este caso centralizado por la administración pública y con alcance a decenas de millones de argentinos que pondría en jaque la informalidad, que según estimó Massa llega al 40% de la actividad económica.
Proyecciones
El candidato de UxP, además de explicar sus proyecciones positivas para 2024 asentadas en una mejora en la balanza energética -derivadas de las exportaciones de gas en Vaca Muerta y la utilización del gasoducto Néstor Kirchner- y el incremento de divisas por mayor venta de commodities tras la sequía, les explicó a los empresarios que el plan de dolarización que propone el candidato libertario “destruyó a las pymes en los tres países que se aplicó, y concentró y extranjerizó brutalmente la economía”.
Les pidió a los presentes que “no se dejen llevar por la campaña del miedo, el pánico que pretenden instalar y que lastima a todos los actores económicos”, en alusión a los pronósticos apocalípticos que por momentos modularon los dos expositores que lo antecedieron, Petri y Schiaretti. Agregó Massa, “hablan sin saber, le sacamos las retenciones a la leche y al arroz y no dijeron ni ‘mu’, le quitamos el impuesto del IVA a los alimentos, y se vienen el mundo abajo y se manifiestan en contra”, indicó.
Arremetió contra el Fondo Monetario Internacional (FMI) al que calificó como “el usurero del barrio que cada tres meses te dice que podés hacer y qué no”. Por eso, y en consonancia con la actitud de Néstor Kirchner en 2006, “al FMI tenemos que pagarle y sacarlo de la Argentina para recuperar soberanía”, concluyó.