El Índice de Incertidumbre Económica elaborado por la Universidad Católica Argentina (UCA) registró en marzo un valor de 54, lo que marca un nuevo incremento y consolida la tendencia alcista iniciada en febrero.

Mayores niveles de incertidumbre suelen vincularse con conductas defensivas, menor actividad económica y un aumento de la volatilidad, explicaron desde la Universidad Católica Argentina (UCA)
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
Incertidumbre económica. El dinero no alcanza y los argentinos se inquietan.
El Índice de Incertidumbre Económica elaborado por la Universidad Católica Argentina (UCA) registró en marzo un valor de 54, lo que marca un nuevo incremento y consolida la tendencia alcista iniciada en febrero.
El indicador mide la frecuencia de términos asociados a la incertidumbre en mensajes económicos y refleja que, en promedio, se detectaron 54 menciones cada 10.000 palabras. Se trata de un dato negativo, mayores niveles de incertidumbre suelen vincularse con conductas defensivas, menor actividad económica y un aumento de la volatilidad.
El índice es elaborado por el Centro de Analítica Económica y Empresarial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCA, bajo la dirección de J. Daniel Aromí, y se construye a partir del análisis de comentarios en canales argentinos de YouTube. Estudios previos señalan que esta metodología permite captar señales relevantes sobre el clima económico.
El dato de marzo confirma la recuperación del indicador tras el descenso registrado a fines de 2025. Luego de ubicarse en 49,6 en diciembre y 49,7 en enero —por debajo del umbral de las 50 menciones—, el índice volvió a subir en febrero (53,3) y alcanzó 54 en marzo.
De este modo, la incertidumbre se estabiliza en un nivel más alto que el observado a comienzos del año, aunque todavía se mantiene por debajo de algunos picos registrados durante 2024 y ciertos meses de 2025.
En una perspectiva más amplia, se explicó que el nivel actual no resulta extremo frente a máximos recientes —como los de noviembre de 2023—, pero sí evidencia que la moderación de fines de 2025 fue parcial y de corta duración. Además, el indicador continúa elevado en términos históricos: en 2015 promediaba 37,5.
El análisis cualitativo del índice permite identificar los principales factores que impulsan la incertidumbre. En marzo, la política se posicionó como el tema dominante, al explicar el 31% de las menciones. El resultado está en línea con la intensa actividad legislativa reciente y con debates vinculados a la gestión del Poder Ejecutivo.
En segundo plano aparecen la inestabilidad económica (22%) y las cuestiones vinculadas al trabajo (21%). En este último caso, el nivel se mantiene elevado y refleja el impacto del debate por la Ley de Modernización Laboral, que concentró buena parte de la discusión pública durante febrero.
Por su parte, la categoría pobreza ganó relevancia y alcanzó el 19,7% de las menciones, en sintonía con la difusión de los datos oficiales hacia el cierre del mes.
“En conjunto, la estructura de marzo refleja una agenda pública marcada por la reforma del mercado de trabajo y los debates institucionales de febrero, que fueron cediendo protagonismo a lo largo del bimestre frente a las discusiones políticas y la publicación del dato de pobreza hacia el cierre del período”, resaltó el informe.
El relevamiento de la UCA
El Índice de Incertidumbre Económica UCA describe las opiniones económicas transmitidas por usuarios argentinos. La incertidumbre es un aspecto clave que impacta sobre las decisiones de consumo de las familias, la inversión por parte de empresas y las condiciones en los mercados financieros. Un aumento de la incertidumbre desacelera el crecimiento económico y tiende a aumentar la desocupación. Afecta especialmente las inversiones de largo plazo, como aquellas de infraestructura y de internacionalización de empresas locales. Al incrementar el riesgo, el incremento de la incertidumbre aumenta el costo financiero a todas las instituciones frenando su expansión.
La metodología propuesta, que utiliza herramientas de procesamiento de lenguaje natural, es transparente y de fácil interpretación, explicaron desde la UCA.



Por Gonzalo Santamaría
