La economía argentina se tomaría un recreo de cuatro meses. Tendremos créditos a tasas subsidiadas, suba de salarios y créditos para las familias. El consumo tendrá su momento de gloria. A futuro no hay medidas pro inversión, es todo pro gasto.

La economía argentina se tomaría un recreo de cuatro meses. Tendremos créditos a tasas subsidiadas, suba de salarios y créditos para las familias. El consumo tendrá su momento de gloria. A futuro no hay medidas pro inversión, es todo pro gasto.
Los lineamientos macroeconómicos y monetarios del gobierno no están aún fijados con precisión, hay límites difíciles de marcar. Sin embargo, en su primera conferencia de prensa el ministro de economía Martin Guzmán, deja entrever algunos pasos a seguir:
El gobierno no llevará adelante ajuste fiscal en el año 2020, sin embargo, aumentará impuestos para que el ajuste sea solidario. Es un gobierno pro gasto.
Apostar a la emisión monetaria sería desestabilizante. Sin embargo, se inyectarán créditos a las familias y pymes a tasas subsidiadas.
No desea pagar la deuda ahora, prefiere hacerlo con crecimiento económico. Se cayó de esta forma una renegociación amigable, algo que había expresado en una conferencia internacional, parecería que unilateralmente pretende menos pagos de intereses, y postergación de pago de capital. Veremos.
El ministro tiene una alta urgencia de renegociar, ya que puede pagar intereses de la deuda hasta marzo, para el segundo trimestre de 2020 el escenario de liquidez es muy complejo y sería deseable no seguir perdiendo reservas. Si para dicha fecha no hay consenso en la reestructuración de deuda, habrá una propuesta unilateral, y agárrate catalina.
Un dato positivo es que el gobierno estaría pagando el vencimiento de Letes y Lecap, sin embargo, estarían en dudas futuros pagos, las Letes rinden el 500 por ciento en dólares y las Lecap más del 200 por ciento en pesos.
El gobierno está marcando la cancha macroeconómica, el ministro quiere superávit fiscal y comercial, pero solicita como mínimo algunos años de gracias.
Sin que el ministro opine al respecto, los bancos están cancelando lo colocado en Leliq, parecería que están armando un colchón de liquidez para salir a colocar a tasas subsidiadas cuando el Banco Central lo disponga.
La tasa que devenga la posición del dólar futuro de agosto de 2020 es del 54 por ciento anual, esto estaría marcando una sustancial baja en la tasa de corto plazo, ya que hoy la tasa de política monetaria se ubica en el 63 por ciento anual.
La gran apuesta del equipo económico es reactivar vía créditos subsidiados a las pymes, no estarían en el horizonte las grandes empresas nacionales. Apoyarían a las familias vía créditos no bancarios, en una asociación con cooperativas y mutuales. Comprar acciones de bancos abstenerse.
Daría la sensación que el ministro de Economía tiene un mandato de corto plazo y otro de largo plazo. A corto plazo la búsqueda es reanimar la economía, con un plan que lo podríamos llamar pro gasto, y fuertes impuestos a los sectores productivos, como es el caso de retenciones. Resulta difícil entender cómo pretende reactivar la economía sin incentivos a la inversión, y castigos concretos como podría ser una suba de retenciones al campo.
Parece interesante que el ministro ponga límites a la emisión indiscriminada de dinero. Sin embargo, inyectar pesos vía créditos a tasas subsidiadas podría generar un efecto similar que la emisión monetaria.
No hay plan de largo plazo, el ministro no dio precisiones concretas de lo que será un plan de crecimiento. Quedó claro que pretende tener superávit fiscal, pero en los tiempos que el gobierno considere apropiado.
El ministro de Economía fue muy claro, pretende la reestructuración de la deuda que le permita crecer, empujar a la suba el gasto público en el año 2020, cobrar más impuestos, armar un plan de emergencia para los más necesitados, inyectar créditos subsidiados a las pymes, seguir con el cepo, tasa de interés negativa contra la inflación y créditos no bancarios para las familias. Acuerdo de precios y salarios, con suba de jubilaciones, pensiones y asignación universal por hijo.
No destinó un párrafo al crecimiento económico. Al contrario, pretendería aplicar impuestos que tendrán impacto negativo sobre la producción futura de productos exportables, lo que reducirá los ingresos públicos y la entrada de dólares al país.
Estamos frente a un plan de vuelo corto, que no invita a invertir a largo plazo. Casi diríamos que el plan es un placebo para curar las heridas de la herencia recibida, pero de ningún modo hay un sendero que nos allane el camino al crecimiento. La probable pesificación de tarifas, será un retroceso para la inversión.
La economía en cuatro años cayó, genero más desempleo y pobreza, Sin embargo, hay una plataforma de partida en algunos indicadores mucho mejor que un año atrás. Nuestra consigna es "a sacar créditos que nos regalan el dinero", comprar activos para mejorar la productividad y eficiencia de los negocios, tenemos un recreo de cuatro meses, lo que viene después es una gran incógnita.


