El ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares, salió al cruce de las críticas de Mercado Libre a la política tributaria provincial. Aseguró que no subieron las alícuotas de Ingresos Brutos para la venta de bienes y servicios en plataformas digitales y explicó que el incremento que se registró sobre los intereses que cobran las billeteras virtuales por financiamiento apuntó a igualar el tratamiento con los bancos. De paso, señaló que “en la plataforma de ventas on line más grande del país, se detectaron casi 40.000 operaciones en negro en materia tributaria provincial” y le recomendó que baje las comisiones.
El lunes, la empresa que fundó Marcos Galperín difundió un comunicado en el que se cuestionaba la ley tributaria 2025 por el aumento de la alícuota del impuesto a los Ingresos Brutos para las fintech. Según la compañía, “golpea los bolsillos de las familias y pone en riesgo miles de negocios que son el motor de la economía local”.
Un día después, el titular de la cartera económica provincial respondió por redes sociales en duros términos. Aseguró que, en lo que tiene que ver con las operaciones de comercio electrónico, no hubo aumento de Ingresos Brutos a las ventas de bienes o servicios a través de plataforma digitales.
Negro y blanco
Explicó que se bajaron las retenciones del impuesto “a quienes venden en blanco” y se subieron las alícuotas “a quienes venden en negro”, a los fines de “instarlos a ponerse en orden”. Y puso como ejemplo el caso de “la plataforma de ventas on line más grande del país”, en la que se detectaron durante diciembre “casi 40.000 operaciones en negro en materia tributaria provincial”.
Esas operaciones, advirtió, “le quitan trabajo al comercio santafesino formal”, por lo cual la Administración Tributaria Provincial (API) las “monitorea constantemente”. Y aseguró: “Estamos cuidando el trabajo y la producción santafesina cuando se la afecta desde la actividad en negro”.
En lo que refiere a las alícuotas que se cobran por las operaciones financieras, Olivares expresó: “Si el planteo es por la unidad de negocios de billetera virtual, Santa Fe lo que ha hecho es igualarlas en el tratamiento tributario con los bancos, solo por los intereses que cobran para financiar compras, préstamos y otras operaciones financieras”. Y también, disparó, “por los réditos que obtienen de la bicicleta de 48 a 72 horas que hacen con los fondos de los comerciantes, con el diferimiento entre el débito al comprador y el crédito al comercio”, agregó.
El ministro dijo compartir con la famosa fintech “la idea de ir todos en una senda hacia un país en el que todas las variables sean comparables con la media internacional en general y países desarrollados en especial”.
Y tras recordar que en la ley tributaria 2025 se redujo la carga tributaria a distintos sectores productivos para crear empleo santafesino, instó a que “las plataformas también lo hagan con comisiones, plazos de acreditación al comercio y otras condiciones de servicio al comercio, comparables con países que se tienen como modelo”.
Refriega tributaria
El impuesto a los Ingresos Brutos es el nuevo frente de refriega entre el gobierno nacional y las provincias. Si bien la administración de Javier Milei lo puso tempranamente como blanco de sus críticas, el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, relanzó la ofensiva luego de la reunión que los gobernadores de la Región Centro mantuvieron en Rosario.
En esa cumbre, los mandatarios reclamaron al poder central la reducción o eliminación de las retenciones a la exportación de granos para aliviar la carga de los empresarios agrícolas en un momento de dificultades económicas y climáticas.
Días después, y más apurado por hacerse de dólares que por responder a las demandas de sectores políticos y económicos, Caputo anunció sorpresivamente la rebaja temporal de los derechos de exportación.
Durante la misma conferencia de prensa en la que anunció la medida, pidió que los empresarios dirigieran sus reclamos de bajas impositivas a los mandatarios provinciales. Y apuntó fundamentalmente contra Ingresos Brutos, que es el principal tributo que cobran los distritos del interior y cuya importancia crece en la torta de ingresos ante el recorte de transferencias nacionales.
En aquella reunión de Rosario, los gobernadores aseguraron que la presión fiscal de las provincias es mínima en el caso de la producción agropecuaria, mientras que la nación explica el 67% . En el caso del comercio y los servicios, e peso de los tributos locales se eleva.
En la ley tributaria sancionada en diciembre pasado se dispuso que los servicios financieros operados a través de las billeteras virtuales pasaran de pagar una alícuota del 5% a una de 9% en concepto de Ingresos Brutos. En cuanto a las plataformas de streaming y de servicios digitales dispuso que el gravamen sea 3%. Si la empresa tiene radicado domicilio en el país, la modificación significa una baja desde el 4,5% que pagaban.
Primero la Cámara Argentina Fintech, y el lunes Mercado Libre salieron con los tapones de punta. En el caso de la firma de Marcos Galperín, la afinidad política y personal de ese empresario con el presidente Javier Milei le agrega condimentos al reclamo.
Presión del Grupo de los Seis
En sintonía, el Grupo de los Seis (G 6) salió el martes a reclamar a las provincias y municipios que “acompañen la agenda de competitividad de las empresas argentinas mediante la baja de la carga tributaria en las provincias, a través del cobro de Ingresos Brutos, y la revisión de las tasas municipales”.
El grupo conformado por la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Unión Industrial Argentina (UIA) destacó que “resulta imposible avanzar con un desarrollo sostenible y federal, con creación de empleo de calidad y recuperación del consumo, si las provincias y municipios no acompañan el horizonte de reducción de la carga impositiva planteado por el gobierno nacional”.
El G 6, entre cuyos miembros hay entidades que ven caer empresas como moscas por el default de la obra pública nacional, la recesión y las importaciones, sacó la conclusión de que “el funcionamiento de las administraciones provinciales y municipales” es “ a costa de los sectores productivos y financieros”.