El boom de ventas de automotores que la Argentina registra desde 2006 no es ninguna novedad. Y
mucho menos, los objetivos alcanzados por las marcas Premium: en 2007 lograron superar las 11 mil
unidades comercializadas. Semejante explosión de consumo top reactivó también el mercado de las
compañías de seguros para autos, en su versión Premium, según publica en su última edición la
revista Parabrisas.
Hoy por hoy, la cuota de un seguro Premium oscila entre los mil y cinco mil pesos. Y una de
las últimas incorporaciones en la letra chica de los contratos de las compañías (La Caja,
Zurich, La Buenos Aires, Mapfre y Liberty, entre otras) es la que hace referencia a
“destrucción total”. El asegurado debe prestar suma atención a que el texto describa de
manera pormenorizada en qué casos hay cobertura.
“Con tantos cambios climáticos y cortes y piquetes en todo el país, nos vimos en la
obligación de ampliar la cobertura causada también por alboroto popular, huelga, tumulto,
inundación, desbordamiento, terremoto, granizo, meteorito, maremoto, erupción volcánica, tornado y
huracán o ciclón. Aunque suene algo ridículo, la verdad es que lo único que no sufrimos últimamente
fue un maremoto”, sostiene Carlos Pereda, gerente de Comunicación de La Caja.

































