El ministro de Economía se suma a la delegación
El ministro de Economía, Carlos Fernández, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, se
sumarán mañana a la comitiva que acompaña a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en Nueva
York, adonde viajó para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
23 de septiembre 2008 · 01:00hs
El ministro de Economía, Carlos Fernández, y el secretario de Finanzas, Hernán
Lorenzino, se sumarán mañana a la comitiva que acompaña a la presidenta Cristina Fernández de
Kirchner en Nueva York, adonde viajó para participar de la Asamblea General de las Naciones
Unidas.
El Palacio de Hacienda no dio detalles de los motivos por
los cuales los funcionarios no integraron desde el inicio, y tal como estaba previsto
originalmente, la delegación que viajó a EEUU.
De todos modos, trascendió que Fernández y Lorenzino
estarían analizando cuestiones vinculadas con las necesidades de financiamiento que la Argentina
tendrá en los próximos años y con las deudas que aún mantiene como consecuencia del default que
declarara en 2002.
En ese sentido, los funcionarios habrían comenzado a
trabajar en el plan de conciliación de deudas con el Club de París, que incluiría la forma y los
tiempos de pago.
Es que luego de la recepción "con beneplácito" de parte del
club de países acreedores de la propuesta argentina de cancelar las deudas, ambas partes deben
definir cuál es el monto de esa deuda.
En el momento del anuncio, la presidenta Cristina Fernández
de Kirchner mencionó que la deuda alcanzaba los 6.706 millones de dólares, pero pocos días más
tarde, el titular del Club de París, Xavier Musca, sostuvo que rondaba los 7.900 millones de
dólares.
En cuanto a las versiones que indicaban que Fernández y
Lorenzino habrían retrasado su partida porque estarían delineando los últimos detalles de una
propuesta que el gobierno podría presentar para alcanzar un acuerdo con los tenedores de bonos
defaulteados que no ingresaron al canje de deuda que la Argentina realizó a principios de 2005
(holdouts), las fuentes de la cartera económica minimizaron esa posibilidad, aunque no la
negaron.