El presidente Javier Milei ratificó a los 24 gobernadores del país con quienes se reunió en Casa Rosada que revertirá la reducción del impuesto a las ganancias sobre los salarios que dispuso hace tres meses el ex ministro de Economía Sergio Massa y que él mismo votó en la Cámara de Diputados. Por esa medida, habían dejado de pagar el impuesto algo más de 800 mil trabajadores.
El jefe del Estado recibió a los mandatarios provinciales que, entre otras cosas, le reclamaban compensaciones a la reducción que la baja del impuesto significaba para los ingresos fiscales por coparticipación federal. Nueve de los gobernadores, alineados con el peronismo, reclamaron que esa compensación se realizara por otras vías, como un aumento de la distribución de los ingresos por el impuesto al cheque. Rechazaron, en ese sentido, revertir la baja de Ganancias a contribuyentes de la cuarta categoría. Otros líderes provinciales, en cambio, prefirieron quejarse del aumento de las retenciones a las agroexportaciones.
La reversión de la ley que subió el mínimo no imponible de ganancias para los asalariados, que el propio Milei votó en el Congreso, podría significar que casi un millón de trabajadores vuelva a estar alcanzado por el impuesto. Aunque el número definitivo se verá una vez que se defina el nuevo piso, en caso de ser aprobado.
Luego de la reunión con los gobernadores, el ministro del Interior, Guillermo Francos, aseguró que el gobierno enviará esta semana al Congreso la llamada “ley ómnibus” para reformar y desregular el Estado y que se convocará a sesiones extraordinarias.
Antes de la reforma del impuesto a las ganancias que impulsó Massa, el gravamen alcanzaba a todos los trabajadores con salarios brutos de más de $ 700.875 mensuales. De ahí en adelante, se aplicaban distintas alícuotas que aumentaban progresivamente a medida que el monto era mayor. A su vez, ese piso se actualizaba en función de la evolución del índice Ripte (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables).
Aunque aún no se conocen los detalles del proyecto del gobierno, se estima que la base ya no sea $ 700.875 sino mayor, por la actualización de los salarios en los últimos meses. Por eso, si simplemente se deroga la modificación de la era Massa –y no se modifica por una ley nueva–, se volvería a la vieja. El cálculo con aquella normativa, definiría el piso de Ganancias en aproximadamente $ 974.000 brutos mensuales en enero de 2024.
En septiembre, con la reforma de Massa, el piso quedó en $ 1.770.000 brutos mensuales, el equivalente a 15 salarios mínimos vitales y móviles de entonces. Cuando el gobierno elevó en octubre el haber mínimo, este monto se actualizó de forma automática y quedó en más de $ 2.000.000. Actualmente, el piso se ubica en $ 1.980.000 brutos mensuales.
Si la administración actual logra ir para atrás con el acompañamiento del Congreso, la gran mayoría de estos contribuyentes que dejaron de estar alcanzados, volverán a estarlo, siempre y cuando queden alcanzados por el nuevo piso.
Contrariamente a lo prometido en la campaña electoral de La Libertad Avanza, casi la mitad del ajuste fiscal impulsado por el gobierno de Javier Milei será financiado con aumento de impuestos.
Rechazo al ajuste
Los sindicatos ya expresaron su malestar y prometen resistir. El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (Soea) y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) rechazaron el “brutal ajuste anunciado por el gobierno de Milei”.
“Era mentira que la casta pagaría el ajuste: el gobierno quiere que todo el peso caiga sobre las espaldas de quienes trabajamos, como ocurrió otras veces en nuestra historia”, denunciaron los representantes de los trabajadores y trabajadoras aceiteras.
El texto remarca que “la primera defensa inmediata de los trabajadores está en manos de los sindicatos mediante la disputa económica en las paritarias” pero también carga contra la pretensión de derogar la suba del piso de Ganancias, que “se consiguió por la lucha del movimiento obrero argentino durante largos años”.
“No sólo vemos cómo la inflación nos hace perder salario sino que pretenden que otra parte de nuestro trabajo vaya a pagar el ajuste fiscal”, indicaron los aceiteros.
Por su parte, Marcelo Andrada, secretario general del Sindicato de Recolectores de Rosario advirtió que “si hay que movilizar para pelear contra el estado nacional, provincial, municipal por nuestros derechos, lo vamos a hacer y nos vamos a hacer escuchar por mas que nos quieran frenar”.
Y Claudio García, integrante del gremio de encargados de edificio (SuteryH), advirtió: “Vamos hacia la República del trueque y el patacón. El combustible, los alimentos, los impuestos, la pérdida del salario, los ajustes, los paga el pueblo y no la casta política”.