El presidente de Banco Central de Perú, Julio Velarde Flores, aseguró este miércoles que la hiperinflación que vivió ese país en los años 80, generó “una presión social fuerte para que el gobierno sea prudente en lo monetario y lo fiscal”.
Velarde Flores, titular del Banco Central de Perú.
El presidente de Banco Central de Perú, Julio Velarde Flores, aseguró este miércoles que la hiperinflación que vivió ese país en los años 80, generó “una presión social fuerte para que el gobierno sea prudente en lo monetario y lo fiscal”.
Durante el Coloquio de Idea, y frente a un auditorio que lo festejó con ganas, Velarde Flores explicó cómo funciona la entidad que preside, con amplia autonomía. De hecho, él mismo preside el banco desde 2006 y tiene mandato renovado hasta 2027. “Solo puedo ser removido si compro bonos del Estado por encima de cierto nivel, si establezco un tipo de cambio diferencial o si fijo una tasa diferencial para un sector”, precisó.
Los aplausos para este manifiesto de independencia del sector financiero solo fueron superados cuando reivindicó la Constitución peruana, porque garantiza el derecho de los ciudadanos de “tener ahorros en la moneda que quiera y en el país que quiera”.
Defendió los resultados antiinflacionarios de esa política. Dijo que la inflación anual promedia el 3% y es “más baja que la de Ecuador con la dolarización”. También que el tipo cambio “está estable desde principios de siglo”.
Por otra parte dijo que tras la experiencia hiperinflacionaria, de 36 tipos de cambio, en Perú bajaron a uno. Y precisó que el nivel de reservas, actualmente de 70 mil millones de dólares, les permitió bajar la tasa a cero en la pandemia.
Hay que recordar que Perú tuvo una de las mayores tasas de mortalidad en América latina durante esa crisis y también fue una de las economías que más cayó.
Velarde indicó que los créditos en dólares ocupaban el 80% de los préstamos hasta hace pocos años, pero ahora esa relación se invirtió con la moneda nacional. “Todos los países de la región lograron controlar la inflación y Argentina también podrá hacerlo”, confió.


Por Martín Stoianovich
Por Patricia Martino