Sin acuerdo en la última reunión del Consejo del Salario, el gobierno nacional volvió a disponer por decreto el aumento del salario mínimo vital y móvil (SMVM). Este piso de ingresos pasa de $271.571 fijado en octubre, a $279.718 en diciembre. Y habrá también un cronograma de actualización mensual hasta llegar a $296.832 en marzo.
El gobierno fijó el nuevo monto a través de la resolución 17, que además llevó a $1.399 la hora para los trabajadores jornalizados. El plan de aumentos será a $286.711, desde febrero $292.446 y desde marzo $296.832.
En porcentajes, el aumento fue nulo en noviembre en términos mensuales y de 3 % en diciembre. Será de 2,5 % en enero, 2 % en febrero y 1.5 % en marzo. La inflación de 2.4 % mensual y 166 % anual en el noveno mes del año.
Salario muy mínimo
El investigador del Observatorio del Derecho Social de la CTA-A, Luis Campos, señaló que, en términos reales, el valor del salario mínimo es el más bajo de las últimas dos décadas. “Cayó un 17,8 % contra diciembre de 2023 y un 39 % contra fines de 2019”, explicó. La pérdida promedio en 2024 fue del 29,3 %, mayor a la de la crisis de 2002.
El especialista explicó que “desde las relaciones laborales, destruir el SMVM implica quitarles el piso a los salarios de los trabajadores de menores ingresos”. En los años 90, equivalía al 25 % del salario promedio del sector privado registrado. En 2009 al 45 % y actualmente a menos del 20 %.
Los investigadores del centro de estudios Fundar apuntaron en documento sobre la caída de los ingresos populares durante el primer año del gobierno de Javier Milei, que uno de los objetivos de esta etapa fue la "desinstitucionalización” de la política de ingresos. Eso se expresó en las fuertes caídas del salario mínimo (28 %) y de los pisos negociados en las paritarias nacional docente (29 %) y de trabajadoras de casas particulares (20 %). Este sesgo profundizó la heterogeneidad que exhiben las variaciones del ingreso popular.
Los economistas rosarinos del Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía (Mate) recordaron en su último informe de coyuntura que “la ofensiva contra el salario comenzó con el resultado de las Paso en 2023 que debilitó a la gestión saliente generando inestabilidad económica”. Y el golpe de gracia fue la devaluación de diciembre.
Qué es el salario mínimo
El salario mínimo, vital y móvil está garantizado por el artículo 14 bis de la Constitución y reglamentado por la ley de contrato de trabajo. Ambas normas prescriben que ese piso debe asegurar a los trabajadores en su jornada legal de trabajo la satisfacción de nueve necesidades: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión.
El sindicato de aceiteros aplica la definición estricta para calcular y exigir el salario básico de la actividad. En agosto esa suma estuvo por encima de $1,5 millones. En marzo de 2025, el salario mínimo será el 20 % de lo que debería ser. Y cubrirá el 30 % de una canasta de pobreza, calculada a noviembre.
Si bien los trabajadores que cobran el salario mínimo, vital y móvil son una porción menor del conjunto, ese piso de salarios se usa como referencia para actualizar programas sociales de trabajo, para ajustar el jornal de empleados golondrina y también la prestación por desempleo.
Prestación por desempleo
Al respecto, el gobierno dispuso en la resolución conocida el jueves que ese monto será equivalente a un 75 % del importe neto de la mejor remuneración mensual, normal y habitual del trabajador en los seis meses anteriores al cese del contrato de trabajo que dio lugar a la situación de desempleo. Y aclara que, “en ningún caso la prestación mensual podrá ser inferior al 50 % del salario mínimo ni superior al 100 %”.
La Confederación General de Trabajo (CGT) dijo que el monto fijado por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, refleja una “falta de responsabilidad social”.