Señor Cristián Hernández Larguía: coincido en algunos puntos de su carta del pasado miércoles 28 de mayo. Es evidente la intolerancia que muestra la señora Decker respecto de quienes optaron libremente y con todo derecho por tener una orientación sexual diferente a la de ella. Sin embargo, no puedo coincidir en su liviano y poco serio análisis respecto a la figura del Che Guevara. Usted se jacta de tolerante y sin embargo no tolera un monumento al Che Guevara, y se basa en que el Che cometió fusilamientos. Esto último es cierto y obviamente debe ser analizado dentro del contexto histórico en que se produjo. Porque siguiendo su línea de pensamiento, a Mariano Moreno (quizás el hombre más brillante de la Revolución de Mayo) no habría que haberle hecho monumento ni homenajearlo con calle alguna, ya que el también ordenó en su momento (como usted bien sabe) que fusilaran a los contrarrevolucionarios que se alzaron en Córdoba, incluido el ex virrey Liniers. En conclusión, sea tolerante y admita que mucha gente quiere y está de acuerdo con el monumento al comandante Che Guevara.


































