El pasado 29 de mayo, leí la nota de Eugenia Langone, "Anticonceptivos, reducen los envíos a la mitad", donde hace referencia a Cecilia Grierson. Me permito una breve biografía de esta médica, una de las mujeres argentinas más destacada del siglo XX. Cecilia Grierson nació en Buenos Aires el 22 de noviembre de 1859. A los trece años de edad se inicia en la docencia en escuelita rural de Entre Ríos. A los 19 se gradúa de maestra y a los 23 años ingresa a la Facultad de Medicina de Buenos Aires. Por ser mujer, entre burlas de sus compañeros e indiferencia de los profesores, en 1890, se gradúa como la primera médica de la Argentina y Sudamérica. Previamente, siendo estudiante funda la primera escuela de enfermeras del país, que lleva su nombre. Practicante del Hospital Rivadavia, promovió la puericultura y la enseñanza a ciegos y sordomudos. En 1892, funda la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios. Más tarde, en 1897, como kinesióloga presenta su libro, "Masaje práctico". En 1899, viaja a Europa para pulir su perfeccionamiento profesional. Allí, asiste al Congreso Internacional de Mujeres de Londres, donde la nombran vicepresidenta. De regreso a Buenos Aires funda la Asociación Obstétrica Nacional y la Revista Obstétrica. Como si esto fuera poco, da rienda suelta a sus ideas políticas. Junto a Alicia Moreau de Justo, entre otras, tuvo destacada actuación en los primeros años del Partido Socialista Argentino y, en 1810, preside el Primer Congreso Feminista Internacional de la República Argentina. Entre otros temas, trató el abandono de niños en la calle y el sufragio femenino. Cecilia Grierson, en el final de su vida sufre la pobreza sobreviviendo con una magra jubilación. Fallece el 10 de abril de 1934; sin embargo, eso no fue obstáculo para que pocos días antes de morir donara al Consejo Nacional de Educación su única propiedad en Los Cocos (Córdoba), donde luego se construyera la Escuela Nª 189, que lleva su nombre.


































