Al escuchar que finalmente Cristina no tiene cáncer mi reacción fue de una inmensa alegría. No sentí sorpresa ante el cambio del diagnóstico, ya que en el año que pasó tres personas de mi amistad enfrentaron distintas situaciones similares. En dos casos, uno cáncer de próstata y el otro en pulmón (sometido a cirugía), los diagnósticos dados por excelentes profesionales resultaron luego negativos. En el otro caso, con biopsia previa e índice tumoral negativo, en este caso en mama, resultó luego de la cirugía con la biopsia del material extraído, positivo y muy agresivo. Tres ciudadanos comunes, dos de ellos con una excelente prepaga y el tercer caso con una obra social del estado. En cada caso por supuesto nos preguntamos cómo era esto posible. Y sí, es posible. Y en las explicaciones que interpretamos como personas ajenas a la medicina, entendimos que cada organismo responde de diferentes maneras, encontrándonos, por ejemplo en el del cáncer de mama, que el organismo de esta persona amiga no registra la presencia del cáncer y en consecuencia entre otros estudios, su índice tumoral no daba indicios de esta patología. Sí el índice tumoral lo indicaba con claridad en el que tuvo tumor en el pulmón, y en el de próstata con índices altísimos, y sin embargo no tenían cáncer.
































