A través de esta carta quiero hacer saber una realidad que nadie cuenta y con tal actitud nos llevan a estar en una situación crítica como la actual. Se trata de un bar-boliche llamado Kubrick, ubicado arriba del bar Davis (ambos concesionados por la Municipalidad). Es un complejo abierto, en donde destacan que no cobran entrada pero no aclaran que cuentan con un sistema poco claro, porque a medida que entrás al lugar te entregan un papel con una gráfica del lugar y al recibirlo te explican que tiene que ser sellado a partir de una consumisión que te permite acceder tanto a Kubrick como a Davis, lo cual presupone que podés hacer uso de las instalaciones de ambos espacios. El que no consume alcohol debe beber tres vasos de agua para obtener el sello, ya que sólo te sellan el ticket a partir de una compra de 40 pesos, lo cual no está hablado por nadie responsable del lugar. Yo fui una las chicas que al usar el sanitario de Davis y cuando regresé a Kubrik no pude volver a entrar ya que personal de seguridad repetía que estaba completo el lugar, a lo que respondí, tengo derecho porque ya aboné mi ticket. Resultado abandoné el lugar.
































