Cañada de Gómez.— La aplicación "a rajatabla" de la ordenanza que regula el
funcionamiento de los locales nocturnos, fundamentalmente en lo que se refiere a la prohibición del
ingreso de menores a los boliches, generó una polémica en la que no faltaron quejas de los
empresarios y tampoco de los propios chicos.
La costumbre había superado a la reglamentación vigente. A pesar de que el
Concejo Municipal pasó semanas en la confección de una norma para el funcionamiento de los locales
nocturnos, en la práctica esa reglamentación se estaba transgrediendo.
La secretaria de Gobierno del municipio, Carina Mozzoni, tomó la decisión de
ejercer un estricto control por parte de los inspectores municipales para que no se permita el
ingreso de los menores a las confiterías. La medida comenzó a regir desde el pasado fin de
semana.
El desencadenante, según dijo la propia funcionaria a los medios de prensa, fue
la presencia de adolescentes de 15 y 16 años en un espectáculo con semidesnudos en un local
céntrico. "Una vez que ingresan es imposible ejercer controles sobre el expendio de bebidas
alcohólicas", consideró.
Además, el pub sancionado tenía en su haber una serie de infracciones por
diversas transgresiones. Los empresarios de al menos dos locales comerciales coincidieron con el
diagnóstico social de Mozzoni, pero formularon algunas críticas con relación a la aplicación sin
previo aviso.
Vagando por las calles. "Si se hubiese avisado sobre la medida habríamos evitado
que decenas de chicos se queden afuera y vaguen por las calles sin un lugar adonde ir. Eso fue lo
que ocurrió según comentaron los padres", dijeron los propietarios de locales Gonzalo Bachman y
Darío Gutiérrez.
Lo que pretende Mozzoni, que además es psicóloga, es "volver a las fuentes" en
el sentido de que los chicos hagan las cosas que corresponden a cada edad, y apeló a la
responsabilidad de los padres para que tengan conductas "expulsivas".
"Los padres deben asumir su rol y controlarlos, en los horarios y en el dinero
que les dan", resaltó la secretaria de Gobierno, dando a entender que la noche no es el mejor lugar
para que permanezcan.
Por su parte, los adolescentes alegan que se tienen que reunir en casas de
familia "sin poder salir", debido a que "no hay oferta empresaria que los contengan". En esa línea
los empresarios recientemente citados estudian organizar bailables dentro del horario
permitido.