La presencia argentina en Interlagos no solo fue muy importante por Franco Colapinto arriba del Alpine. Es que en el mediodìa de este viernes, el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Jorge Macri, tuvo el primer encuentro cara a cara con Stéfano Domenicali, el presidente de la Fórmula 1 y salió reconfortado. En un mano a mano con La Capital, el dirigente dijo que la reunión lo dejó "contento y comprometido", que les dijeron que sigan trabajando como hasta ahora en el Oscar y Alfredo Gálvez hasta terminar la obra en marzo y que a partir de ahì pueden llegar las certezas de un contrato "mínimo de cinco años". Como en Brasil, que desde 2021 pasó a llamarse GP de Sao Pablo, el regreso que se espera más realista para 2028 se denominará Gran Premio de Buenos Aires.
En la mañana de este viernes en Interlagos, Macri a punto estuvo de cruzarse con Franco Colapinto. Llegaron casi juntos, pero no se vieron en ese momento. La reunión con Domenicali, el exFerrari, estaba pactada para las 11 y se cumplió a rajatabla. Una hora después, sentados en una mesa afuera de las oficinas, Jorge Macri charló gustosamente con La Capital, además de su secretario de Deportes, el exrugbier Fabián Turnes, y el mendocino Orlando Terranova, de larga taryectoria en el Dakar y de hecho el último que disputó esa competencia en Africa, entonces en motos.
¿Cómo salió de la reunión con Domenicali?
Contento y comprometido. Como venimos. Somos más de hechos que de anuncios y lo importante es dar pasos concretos, serios. Los equipos de trabajo vienen en esto hace tiempo y el hecho de que hoy MotoGP y Fórmula 1 estén bajo la misma organización (Liberty Media) nos ayuda, porque ellos ven cómo encaramos el proyecto. Y fue correcta la decisión hace algunos meses de directamente ir a una inversión en el autódromo que contemple los requerimientos de Fórmula 1. Eso nos pone en una posición, no digo de privilegio, sino de oportunidad. Todo eso sumado a un hecho objetivo que es que no hace falta explicarle a la categoría lo que significa para la Argentina la Fórmula 1, ni a la ciudad de Buenos Aires.
Ese espíritu fierrero se vio con Colapinto en la exhibición de Buenos Aires hace algunos meses.
Por supuesto, pero además hay una historia fierrera en el país que es excepcional. Es el segundo deporte de alcance popular después del fútbol, absolutamente federal. Por eso me interesa remarcar que lo que estamos haciendo en el autódromo trasciende la Fórmula 1 y va a permitir que un montón de categorías corran ahí.
La ansiedad de 2027 y la lógica de 2028 en adelante
Orlando (Terranova) nos confirmó que en marzo se terminan las obras y obviamente los argentinos somos ansiosos para todo. ¿Hay alguna chance, como desgraciadamente pasa con la guerra en Medio Oriente, de que se abra una ventana para 2027?
Lo importante es tener certezas de una fecha y de un contrato a largo plazo. La Fórmula 1 toma las decisiones no en función de una oportunidad sino de una mirada a largo plazo. Nosotros venimos trabajando de esa manera. Cuando ellos deciden poner en agenda un país, una ciudad como la nuestra, es porque hay una visión a largo plazo. Después, si aparece una oportunidad sería una segunda variable, pero tratamos de llegar a marzo con un programa que desde el punto de vista de la obra física, de lo legal y financiero tengamos la certeza de un contrato por lo menos a cinco años.
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Y que trascienda a quién esté a cargo del gobierno.
Absolutamente. Estas son decisiones de Estado. El día que como gobierno tomamos la decisión de invertir en el autódromo, sabíamos que era un momento de inversión que excedían un mandato. Por eso tal vez no se hizo antes, una pena, porque tal vez ya la hubiéramos tenido de vuelta. Pero lo estamos haciendo ahora e, insisto, lo que nos llevamos como mensaje de la reunión fue muy claro. Stéfano lo fue: que los equipos sigan trabajando como lo vienen haciendo. Ese es el primer objetivo que nos llevamos de acá.
Domenicali y el GP de Buenos Aires
¿Fue el primer contacto cara a cara con Stéfano Domenicali? ¿Qué le pareció?
Sí, fue el primer contacto. Y la primera impresión es que es tano como yo (risas), así que fue fácil comunicarnos. De hecho hablamos bastante en italiano. Tuve además la suerte de saludar al papá de Antonelli, porque lo encontré de casualidad, y la verdad fue un encanto. Es lo que se ve, buena gente. Todos los italianos están entusiasmados con Kimi.
¿Se va a llamar Gran Premio de la Argentina cuando regrese o Gran Premio de Buenos Aires, como pasa ahora con San Pablo?
Será de Buenos Aires, aunque por supuesto que ocurrirá en el territorio argentino, pero la relación directa es de la Ciudad de Buenos Aires con la Fórmula 1. Eso fue parte de la charla, es así, así se trabaja, la inversión es toda de Buenos Aires pero obviamente que pondrá a la Argentina en el mapa y seguramente convocaremos al gobierno nacional para se sumen o den una mano. Esto lo tenemos que disfrutar todos.