Son muchos los que creen que los equipos se arman de atrás hacia adelante, donde la solidez defensiva es la base de todo. Los zagueros centrales están formados para eso. Ahora, si cumplen en esa función y aportan también en el área de enfrente, el combo es perfecto. Cristian Romero y Lisandro Martínez obraron de esta forma en este triunfo trabajado, ajustado y angustioso de Argentina ante Cabo Verde, por los 16avos de final. Porque ambos convirtieron en el 3-2 de esos 120 minutos infartantes.
Cuti Romero y Licha Martínez son los integrantes de la dupla central que el técnico Lionel Scaloni eligió para jugar este Mundial. Sólo faltaron en el partido ante Jordania, en el que el DT puso un alternativo porque la clasificación ya estaba asegurada. Los dos volvieron ahora, en este primer partido de eliminación directa. Lo hicieron porque son los centrales titulares. Es más, lo de Cuti fue tras haberse recuperado de un golpe en la rodilla que tuvo lesionada y que lo obligó a salir en los primeros minutos del complemento ante Austria.
La primera de Licha Martínez
Licha Martínez metió su primera participación importante en el partido en el primer tiempo, con esa tremenda asistencia que metió desde muy lejos para Messi. Leo después se encargó del resto: excelente control y mejor definición.
Tuvo una que le jugó en contra, en el primer empate de Cabo Verde, en el que se demoró en salirle al cruce a Duarte, ante el lento retroceso de Enzo Fernández.
Pero lo que tenía todavía para aportar Lisandro no era poco. Más bien todo lo contrario. Fue él quien al minuto del primer tiempo suplementario fue a buscarla con decisión tras el córner de Messi. Y cuando le quedó, no perdonó. Metió un zurdazo goleador, casi en el mismo lugar donde antes la había colocado Lionel Messi.
“Estoy muy orgulloso de este equipo. Yo me siento bien y sólo me preocupo para que no nos hagan goles”, tiró el defensor minutos después del partido.
Cuti Romero hizo lo suyo
Cuti Romero tenía también algo para dar, además de lo mucho que había hecho en materia defensiva. Cuando el sufrimiento se había adueñado de todos los argentinos, el defensor de Tottenham fue a otro córner con la misma decisión que había sido su coequiper. Y tras ese envío de Leo Messi se hizo fuerte en las alturas. Cabezazo al segundo palo para un gol tranquilizador.
Su regreso al equipo después de aquel susto que sufrió frente a Austria fue con todo. Por algo es uno de los centrales titulares. Y no de ahora, sino desde el Mundial pasado.
Un gol de Messi en el inicio y después el aporte de los centrales titulares, los que iniciaron el Mundial y volvieron a juntarse. Arriba los de abajo.