Ovación
Viernes 21 de Abril de 2017

"No tenemos problemas económicos", dijo Bermúdez pese al paro de empleados

La paz por el parque Independencia no se percibe a pleno desde hace tiempo, bastante por cierto, y no es un tema exclusivo de la actual dirigencia.

La paz por el parque Independencia no se percibe a pleno desde hace tiempo, bastante por cierto, y no es un tema exclusivo de la actual dirigencia. Es que si no se trata de lo futbolístico, porque hoy las tablas de posiciones (durante casi todo el torneo el equipo se paró en el podio, mayormente en el segundo escalón) y la del promedio (con el 1,400 y pico pregonado como ideal) aportan una gran tranquilidad; el conflicto es en lo económico por demoras de pagos, deudas y un paraguas judicial del que llueven ciertos contratiempos. Claro, depende de cómo se mire, de quién lo analice, pero los problemas son notorios. Serán en mayor o menor proporción, pero están. Solucionables en corto o a largo plazo, pero a la orden del día. Y en esta semana volvieron a saltar. Los empleados hicieron paro por segunda vez por falta de pago de sueldos (ayer se manifestaron con una olla popular) y el traslado del plantel (en avión) y cuerpo técnico (en colectivo) a Mar del Plata para enfrentar a Aldosivi también propició controversias (ver aparte). ¿La palabra oficial? "No tenemos problemas económicos", le dijo a Ovación el presidente rojinegro Eduardo Bermúdez.

"Si el problema sería económico no viajarían los jugadores en avión a Mar del Plata. Si fuera así, no irían al hotel 5 estrellas ni a practicar a la cancha de primer nivel (los mismos sitios que en la pretemporada de enero) que van a estar. Si hasta la reserva, que va puntera, irá un día antes de jugar al mismo hotel. Si en el juzgado ya está la plata para abonar la cuota de salvataje de abril que se adeuda del tiempo de Eduardo López. Si con la plata que ya tendríamos que haber percibido de la AFA el pasado 5 de abril estarán al día los empleados, que hoy reclaman por un atraso de sólo 10 días, en una evidente muestra de que es algo político, más allá de que reconozco que deben cobrar su sueldo porque trabajaron y les corresponde", detalló Bermúdez con una voz que dejaba traslucir bronca.

Justamente de esta última consideración se explayó, antes de que un dirigente viajara a Buenos Aires a buscar el cheque que hoy estará a disposición del juez y luego de los empleados: "La plata de la AFA no llegó por un problema de transferencia bancaria, de un CBU que rebotó siempre los cheques transferidos directamente al juzgado, que es el que retiene un 15 por ciento y enseguida nos deriva el ingreso para hacer frente a los pagos. Por eso, les ofrecimos a los empleados abonarles la mitad en efectivo y no quisieron. También antes de Semana Santa les dimos a cada uno 2.000 pesos. Estamos con ellos, hablé con varios y no están de acuerdo con este paro, pero hay entre 5 y 10 que deciden por los cerca de 300 trabajadores que hay y por eso tomaron esta medida de fuerza. Algo que antes no hacían ni cuando López les debía 8 meses. Por eso digo que esto es una cuestión política".

Y cuando entran a tallar estas circunstancias hay que escuchar el sonido de otras campanas, como por ejemplo la de uno de los principales opositores en las últimas elecciones, Daniel Giraudo: "Sin dudas que Newell's tiene problemas económicos, lo dijimos en su momento que no se podía seguir igual, encima las condiciones del país empeoraron. La comisión directiva no visualiza la realidad y por eso no se producen cambios en la economía del club. Con los ingresos acotados que hay es inviable el costo laboral mensual del club. La crisis del país —en la que no tienen culpa los directivos— también llevó a que tengamos menos ingresos por socios y también se siente. Y además es una realidad que en los últimos tres años el club vendió por cerca de 18.000.000 dólares (Urruti un millón, Scocco 4.400.000, Pablo Pérez 1.100.000, Guzmán en 3.000.000, Ponce por 5.700.000 y Casco en 3.500.000) y en el último balance el pasivo creció a 10 millones de dólares. ¿Cómo puede ser? Y eso que estamos bajo el control de un juez, que sin dudas será honesto, pero su gestión es espantosa".

Entonces, las aguas no están calmas desde lo económico, tal vez la cuestión sea financiera, momentánea o manejable. Pero está y en este rubro, al menos, Newell's aún está lejos de encontrar la paz.

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