Un oso panda de nombre Po, torpe, adicto a la comida y grandulón que tiene como
meta ser todo un maestro del kung fu. Así es el protagonista de la nueva película de animación de
la factoría Dreamworks, "Kung Fu Panda", que se presentó en mayo en el Festival de Cannes, se
estrenó el jueves en la cartelera estadounidense y llega esta semana a los cines de Rosario.
Y como viene sucediendo en el ramo, la productora ha utilizado voces de actores
y actrices famosos como gancho, estrategia publicitaria que se desplegó con toda la parafernalia en
su presentación internacional, en mayo, en el Festival de Cannes. Allí el actor que le brinda su
voz a Po, Jack Black, se disfrazó de panda y hasta se presentó acompañado de 40 personas vestidas
de oso.
Para Black, quien tomó clases de artes marciales cuando era niño, la cinta fue
el vehículo idóneo para hacer realidad uno de sus sueños. "Hice el año obligatorio de karate y
cuando llegué a cinturón amarillo, renuncié. Luego tomé clases de judo, llegué hasta cinturón verde
y renuncié. Pero nunca tomé clases de kung fu a pesar de que siempre quise hacerlo. Yo había visto
todas las películas de Bruce Lee y el kung fu se me hacía como la más mística de las artes
marciales", afirmó contundente el protagonista de "Escuela de rock".
El actor no reparó en indicar que tiene mucho más en común con su personaje que
el amor por el kung fu. Para Black, tanto Po como él parecen de peluche —"Los dos somos
chistosos y tenemos el mismo color de pelo, porque mi barba tiene blanco y negro", le dijo al
diario Hoy de Los Angeles— y están un poco excedidos de peso.
Aunque aquellos no sean los únicos rasgos compartidos. Además de la apariencia y
los gestos, Po y Black tienen una misma mirada sobre el espíritu que los mueve. "Po no se convierte
en un héroe hasta que se da cuenta de que no tiene que imitar a los héroes que admira, sino que
simplemente tiene que ser él. Y lo mismo me sucedió a mí", contó el actor de "King Kong", quien es
conocido por interpretar a antihéroes que al final se reivindican.
El estudio de animación apuesta así por un protagonista especial totalmente
diferente a los superhéroes de filmes como "Iron man" y "El increíble Hulk", hoy en cartelera, o la
próxima entrega de Batman, "El caballero de la noche".
En este sentido, el actor Dustin Hoffman, que en la película pone la voz al
entrenador de kung fu de Po, el maestro Shifu, ensalzó en Cannes al protagonista y afirmó que si
existen superhéroes es "porque la gente siente una deficiencia dentro suyo". Y añadió: "Uno no
necesita un superhéroe. El superhéroe está dentro de uno".
Además de Hoffman, "Kung Fu Panda" cuenta con otros actores de renombre como
Angelina Jolie, Lucy Liu o Jackie Chan, que son los encargados de poner las voces a los personajes
de los maestros Tigresa, Víbora y Mono, respectivamente. Estos ayudarán a Po a enfrentarse a un
vengativo y traicionero leopardo de las nieves.
Los mandamases de la factoría Dreamwork hablaron de un "objetivo ambicioso" en
el filme basado en un personaje totalmente diferente a "Shrek", ogro malhumorado, y su éxito más
rotundo. Jeffrey Kattzenberg, uno de los dueños de Dreamworks, definió a Po como el contrario de su
predecesor: "Es el personaje más adorable que se haya creado".
Según adelantan los partes de prensa, Po es un oso panda gordo, perezoso y sirve
fideos en el restaurante de su papá. Aún así, sueña con ser como uno de los luchadores de kung fu
entrenados por el maestro Shifu. Cuando Po es confundido por un poderoso guerrero que salvará el
valle en el que él y sus amigos animales viven, el personaje debe aprender a ser el panda duro de
su descabellada imaginación.
El problema es que Po es mucho mejor para comer que para pelear, a menos que
tenga comida como motivación.
"Soy como una especie de oso. Soy muy peludo y suave y vago y perezoso, y a
veces feroz y loco. Hubo poca actuación involucrada. Soy Po, Po soy yo", dijo Black en la
conferencia de prensa de presentación del filme en Cannes, que no es una esbelta estrella de cine.
Y agregó: "Es parte del mejor trabajo que he hecho".