No todo lo que brilla es oro en la vida de las celebridades. Recientemente, reconocidas figuras del mundo del espectáculo y la cultura decidieron mostrar que la salud mental es salud. El estigma alrededor de este tema hizo que durante mucho tiempo se escondieran -y aún se sigan escondiendo- este tipo de malestares. Recientemente, varias personas reconocidas, de distintos ámbitos, eligieron hablar abiertamente de sus experiencias para contribuir así a quitar el prejuicio y normalizar el no estar siempre bien. Sobre todo, estas expresiones públicas funcionaron como necesario contrapeso al mandato de felicidad y bienestar que rige sobre todo en redes sociales.
Alejandro Sanz, en medio de una gira internacional que lo trajo a Rosario, expresó en redes sociales que no estaba atravesado un buen momento. “No estoy bien. No sé si esto sirve de algo, pero quiero decirlo. Estoy triste y cansado, por si alguien más cree que hay que ser siempre una brisa de mar o un fuego artificial en una noche de verano”, afirmó, con la poesía propia de sus letras. “Solo por ser sincero. Por no entrar al ruido inútil. Sé que hay gente que se siente así. Si te sirve, yo me siento igual”, sumó Sanz. De esta forma, el artista hizo hincapié en la importancia de cuestionar este “ruido inútil” de las redes, que parecen requerir constantes muestras de alegría.
https://twitter.com/AlejandroSanz/status/1662244955585167361
Después de las repercusiones de su mensaje, que oscilaron entre el agradecimiento y la preocupación, volvió a escribir en su cuenta de Twitter, sin miedo a la vulnerabilidad.
“No quiero suspender la gira porque creo que con la ayuda correcta y un poco de comprensión y apoyo en los shows lo vamos a sacar adelante. Además, creo que encerrarme no es buena idea. Gracias por el calorcito. Vamos a por el día de mañana. El sol está de camino”, expresó el español. Al hacer referencia a lo importante de la comprensión del público y la ayuda profesional adecuada, Sanz apuntó sobre una cuestión central de este fenómeno: reafirmar que nadie se salva solo.
https://twitter.com/AlejandroSanz/status/1663324019196608512
Las palabras del autor de “Corazón partío” generaron un círculo virtuoso, en el que muchas personas utilizaron su tuit para hablar de sus propias experiencias, incluídos algunos famosos. La cantante Marta Sánchez, por ejemplo, elogió a su colega por el gesto y se sumó ella misma a compartir "En el día a día no todo es oro lo que reluce. Yo también he tenido unos baches tremendos, y ganas de desaparecer varias", expresó la artista española.
A nivel nacional, los casos de Karina y La Joaqui resonaron particularmente. Por un lado, “la Princesita” hace tiempo que viene hablando públicamente sobre su proceso contra la depresión, y el acompañamiento profesional que recibe. Incluso habló de que está bajo tratamiento con psicofármacos, normalizando también incorporar este tipo de medicación cuando fuera necesario. Karina fue otra de las que se sumó a dialogar con Sanz a partir de su resonante publicación.
https://twitter.com/kari_prince/status/1662255611084517376
“Uso mis redes para que no se sientan raros los que lo viven”, dijo al compartir en Instagram que había tenido un ataque de pánico antes de dar un show en Chaco. En otra ocasión, durante otro relato sobre las dificultades que atraviesa, insistió en que no se está bien de un día para el otro, legitimando así también los altibajos en el estado de ánimo. “Me estoy ocupando y está todo bien, esto es parte del proceso, pero bueno para que sepan lo agradecida que estoy, la música me hace bien”, afirmó en aquella ocasión.
La Joaqui, por su parte, anunció hace pocas semanas que se retiraría “hasta nuevo aviso” de los escenarios para atender su salud mental. La artista de música urbana, si bien se encuentra en un gran momento profesional, aseguró que se enfrenta a “estrés traumático”. La joven había hablado públicamente en una charla Ted sobre ser sobreviviente de violencia de género, y afirmó que fue su colega Cazzu quien la ayudó a salir de esa situación. Otra vez: nadie se salva solo ni sola, está bien no estar bien (aunque desde afuera todo parezca bien), y todavía más hablar sobre el tema y pedir ayuda.
"El amor no duele" | La Joaqui | TEDxBarrioSanNicolas
Brecha de género
Una de las aristas interesantes y valorables de este fenómeno es que permite visibilizar que cualquiera puede encontrarse en una crisis anímica, y que estas pueden y suelen tener múltiples causas, siempre complejas. Y el factor de género es una variable a atender.
Por ejemplo, en el caso de Karina, su mamá contó que su hija “está presente absolutamente en todo, en su banda se ocupa de todos los temas, es mucha presión”. También compartió que “la Princesita” se encarga de sostener económicamente a toda su familia: “Ella se ocupa de mí, de su hermanita, de su hermano, y no tendría que hacerlo. Es mucho”, dijo. Las tareas de cuidado y de sostén de hogar que llevan adelante muchas mujeres, por más famosas que sean, generan una carga que puede tener consecuencias claras sobre la salud integral.
Los relatos de los y las artistas también afirman que no siempre hace falta un diagnóstico para legitimar un malestar. A veces, cuestiones propias de la vida como un duelo por una pérdida de un ser querido, un momento de alta demanda laboral, o cualquier factor de estrés hace que se atraviesen momentos de mucha dificultad subjetiva, a los cuales hay que darles lugar.
Daniela Viaggiamari, mejor conocida como Dani La Chepi, que con más de cuatro millones de seguidores es una de las creadoras de contenido más populares de Argentina, también habló abiertamente sobre atravesar un mal momento. La influencer contó que se distanció de las redes, que son su fuente de trabajo y donde hace humor, porque había llegado a un límite físico que necesitaba atender. “Me tomé unos días porque estoy liquidada. Me empecé a sentir mal y el cuerpo me pidió que parara, así que me estoy dando el tiempo para recuperarme”, contó quien además es conductora y madre.
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El hecho de que calificativos como “loco” o “psiquiátrico” se utilicen comúnmente de manera despectiva para deslegitimar el carácter de una persona, tanto en redes como en medios tradicionales, es un componente relevante. Esto también afecta de forma particular a las mujeres, quienes históricamente fueron acusadas de locas o histéricas al momento de intentar visibilizar sus problemáticas particulares, luchar por sus derechos u ocupar lugares de poder y toma de decisión. Desde la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner a Jimena Barón, nadie se salva de acusaciones irresponsables.
Muchas veces, el malestar de algunas figuras está asociado a la presencia en redes. La exposición, el constante escrutinio y los comentarios juzgadores de los seguidores, generan una situación de mucha presión para quienes habitan estos espacios virtuales, famosos o no. La demanda de cumplir con ciertos estándares estéticos acorde a los cánones actuales de belleza y de mostrar una imagen de bienestar o positividad constante se exacerban en herramientas como Instagram. La propia Jimena Barón decidió alejarse durante ocho meses de la red en la que tiene seis millones de seguidores, porque las incesantes acotaciones sobre su cuerpo y su persona se habían tornado perjudiciales.
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Desde el otro lado del mundo, Taylor Lautner, el actor que supo ser estrella de la saga “Crepúsculo”, publicó un video en redes donde apuntó críticamente contra las opiniones sobre los cuerpos. Ante una serie de comentarios en su cuenta de Instagram que aseguraban que había “envejecido mal”, el intérprete buscó generar conciencia sobre el daño que pueden hacer este tipo de señalamientos en la psiquis de una persona, por más que sea una celebridad.
Este fenómeno, que incluye a figuras de distintas disciplinas y de varios lugares del mundo, da cuenta de que esta problemática atraviesa de manera transversal a las personas, aunque se manifieste de manera particular en aquellos que están bajo constante escrutinio público. El hecho de que quienes tienen influencia y resonancia (a veces sobre millones de personas a través de sus redes), elijan hablar abiertamente sobre salud mental, es sin dudas un grano de arena fundamental para eliminar definitivamente el peso y validar colectivamente que está bien no estar siempre bien.