Mañana tocan Los Stones en Rosario. Dicho así parece una fantasía, pero es una realidad. Es más, agotaron localidades para la primera función y sumaron un nuevo show, como le pasa a Sus Majestades Satánicas, que siguen rockeando por el mundo y no paran de girar. Lo cierto es que mañana, a las 21.30, y el domingo, a las 20, la banda rosarina Los Stones presentan el homenaje por el 60º aniversario de los Rolling Stones en el teatro Lavardén (Sarmiento y Mendoza). Gustavo Campodónico, el cantante y líder del grupo integrado por Guillermo Perassi y Franco Silvi (guitarras), Iván Kopecky (bajo), Nano Bianciotti (teclados) y Pupe Barberis (batería), dialogó con La Capital sobre el fenómeno de las bandas tributo, la vigencia del legado stone y también de su llamativo parecido con Mick Jagger.
—Jajaja, soy Gustavo, un tipo que ama la música y que disfruta mucho cantando las canciones de los Stones. Mick hay uno solo por suerte, ¡qué leyenda!
—¿Cómo fue que se generó esta suerte de mutación? ¿Se deduce que son fans de los Rolling, pero el parecido físico te impulsó a hacer este homenaje o primó lo artístico y la admiración hacia la banda?
—Desde chico la música de los Stones rondaba por ahí, en mi casa mi vieja los escuchaba; recuerdo canciones o videos de los 90 como “Love is Strong” como si fueran algo que ya estaba instalado, como si los Stones existiesen desde siempre. Ellos nos hacen creer que van a existir siempre. Ya de adolescente cuando me metí con la música, me pareció increíble la música de los Rolling. Siempre fui fanático de la historia, muy curioso, de querer saber de dónde vienen las cosas. Y los Rolling me cayeron al pelo para eso, porque empezás a ir para atrás y ves cómo ellos mismos fueron cambiando década tras década. Y empecé a ver las influencias, y llegas al rock and roll de los 50 con Elvis o Chuck Berry, y seguís para atrás y llegás al blues de Muddy Waters o más atrás aún con Robert Johnson. Y ahí uno logra captar algo de la esencia de ellos. Así que realmente primó lo artístico para mí; después el parecido a cuando Jagger era pibe estaba y ayudaba, pero de entrada nos cagábamos de risa de eso. Teníamos ganas de tocar sus canciones y listo, es nuestra manera de disfrutar a los Rolling y de conocerlos a fondo, porque cuando te ponés a sacar sus temas es otra la historia ahí, difícilmente uno llegue al fondo sólo escuchando la banda.
—Vos andarás por los 30, la banda ya cumplió 60 y parecen pibes de tu edad cuando tocan. ¿Ese mensaje de la eterna juventud también es algo que seduce al público stone?
—Sí, como te decía, los Stones nos hacen creer que existieron siempre y que van a existir siempre. Eso es tremendo y no tiene parangón en la historia de la música. ¿Cuánto hace que escuchamos que es la última gira, que es la última visita? Y siguen desafiando el tiempo, es una locura. Pero la realidad es la realidad, cuando Charlie murió todos pensamos que podía ser el fin, pero nos volvieron a desafiar y siguen. Yo no me imagino el mundo sin los Rolling Stones, pero todos sabemos que va a pasar, por eso disfruto mucho saber que siguen; a mí me parece surreal cuando hablo con los pibes de la banda y decimos «che, ¿viste el video de ayer de Richards y Jagger?» ¡Y estamos en 2022!
—¿En sus shows, cuáles son los temas donde la gente se pone “on fire” y en cuáles el público explota igual aunque no sean hits?
—Hay varios la verdad, “Satisfaction” tiene una atracción única, es un himno. Pero también está “Symphaty for the Devil” o “Miss you” que todo el mundo conoce y la gente se prende fuego, ¡y nosotros también! También pasa con los menos conocidos. Somos fanáticos del rock and roll de los 50 y hacemos algunas canciones de Chuck Berry como “Around and Around” que los Rolling hacen y la mayoría de la gente no la conoce pero se vuelven todos locos porque es rock and roll de la vieja escuela. No hay imagen que nos vuelva más locos que hacer que la gente vuelva a bailar rock and roll en un boliche, un bar o donde sea.
—Las bandas tributo ya están instaladas, sean de grupos internacionales o argentinos, y de hecho muchas llenan teatros y el caso de ustedes que agotaron localidades y suman una función lo ratifica. ¿A qué se debe este fenómeno?
—Yo creo que es una forma más de conectarse con la música que a uno le gusta, con la banda que uno ama. Y ver una banda en vivo que mete vestuario, con instrumentos adecuados y si encima está bien logrado hace que la experiencia lo valga. Yo hablo de nuestro caso ¿viste?, vos te podés juntar en una casa con un amigo o amiga a escuchar un disco de los Stones y nada va a reemplazar eso que es hermoso. Pero también podés ir a ver una banda en vivo que te toca las canciones de los Stones y te encontraste con otros cientos más que también son fanáticos y ahí la experiencia se realza. Cuando tocamos en vivo somos todos los mismos ahí con el público, a todos nos une los Rolling Stones.
—Al respecto, Rosario tiene dos casos referentes, uno es Dios Salve a la Reina, que hace giras internacionales, y otro es Piano Bar, que están por hacer su tercer show en el teatro El Círculo y están de gira nacional. ¿Los Stones pueden seguir ese mismo camino?
—Obvio que sí, porque lo hacemos cada vez con más ganas y profesionalismo y eso la gente lo nota. Tocamos en muchas ciudades del país y tuvimos shows ya cerrados afuera de Argentina que la pandemia mató literalmente. Dios Salve a la Reina es una referencia, siempre aparece en la charla, son lo más. Pero son diferentes conceptos aunque no parezca. Ellos son la perfección primero porque son músicos zarpados y segundo porque el modelo que tienen es la perfección, ¡porque Queen es la perfección! El concepto de Los Stones es más descontracturado y a su vez el modelo sigue vivo, eso cambia las cosas.
—¿Qué discos de la banda o qué décadas son las que más privilegian ustedes en el setlist?
—Estamos haciendo últimamente muchos temas de los 60, de la primera época de los Stones. Para estos shows de Lavardén armamos un set de los 60 increíble, así que hay varios temas del disco “12 x 5” por ejemplo. Pero generalmente tenemos como modelo los shows en vivo de ellos, como la gira “Steel Wheels” o “Bridges to Babylon”, más modernos. Tratamos de meter de todas las décadas canciones pero es difícil hacer la lista para los shows porque siempre dejas temazos afuera.
—¿Qué nuevos proyectos tienen Los Stones? ¿Está en los planes grabar, salir de gira o algún nuevo espectáculo a futuro?
—Ahora el proyecto esta centrado en las dos funciones de Lavardén para festejar los 60 años de los Rolling Stones, porque es un nuevo show, más audiovisual, con muchos músicos en escena y un set especial de los orígenes de los Rolling. La idea es poder llevar este show por todo el país y también afuera si se da. Y siempre con un ojo puesto en lo que ellos hagan porque, y ahí está la magia, ¡los viejos dioses nunca mueren!