Turismo

Disney Magic, aventura en altamar entre princesas y superhéroes

La propuesta del crucero Disney Magic incluye obras de teatro de estilo Broadway, clubes para chicos de todas las edades, piscinas, shows en la cubierta, y la experiencia de viajar con Mickey Mouse y sus amigos. Amarra en México y Bahamas.

Domingo 27 de Mayo de 2018

"¡Bienvenida familia Pereyra a Disney Magic!", anuncia el presentador con traje de alto rango de la tripulación y un tono de elegante inglés para la cálida y personalizada recepción al imponente crucero que alberga la magia de Disney, esa que por unos días va a atravesar cada instante de la vida. El ritual de ingreso se repite con cada grupo que integran los 2.700 pasajeros que copan el barco.

La salutación es una tradición de los primeros transatlánticos de 1930 y es uno de los tantos toques de distinción que marcan el estilo de Disney Magic, uno de los cuatro cruceros que la empresa tiene navegando por el Caribe a puro entretenimiento.


Crucero Disney Magic


A los primeros pasos, mientras los adultos admiran la decoración art decó, los chicos abren la boca grande como una manzana, sonríen, saludan y abrazan a Mickey Mouse que viaja en el Crucero Disney Magic como un pasajero más, estelar, y es usual cruzarlo en los pasillos o acercarse a los rincones donde varias veces al día se toma fotos con los más pequeños y también los grandes.


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Con Mickey viajan sus amigos Minnie, Pluto, Donald, Daisy, las ardillitas Cheap and Dail, las princesas Cenicienta, Elsa, Ana, Rapunzel y los superhéroes Spiderman, Capitán América, Thor, Pantera Negra, y hasta los villanos aparecen en una puesta que pone en jaque al buque.


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Los chicos son los protagonistas y cada espacio está pensado para ellos, los adultos disfrutan de la felicidad de los más pequeños que se maravillan con la presencia de sus personajes favoritos, incluso cuando esos chicos no sean tan chicos y sepan o intuyan que debajo de esos disfraces hay simples personas. Se impone el mundo fantástico que está cuidado al detalle y es usual dejarse llevar por la adrenalina de un encuentro cercano con Donald o un choque de puños con Groot, el árbol viviente.

Si bien el centro son los chicos, claramente la apuesta es al entretenimiento familiar, y todos participan activamente de las propuestas temáticas establecidas para cada jornada. Así es posible que de un ascensor surja una familia completa vestida de piratas al estilo Jack Sparrow o toparse en las escaleras con abuelos, hijos y nietos empilchados como el Capitán América, o en el desayuno descubrir a grupos de hombres arañas con las máscaras levantadas mientras saborean los típicos platos estadounidenses ricos en proteínas y grasas donde no faltan los huevos revueltos, las salchichas, panqueques, tocino, panceta, entre tantas otras opciones.

Es la comida uno de los puntos altos del crucero con variadas opciones que más adelante serán detalladas. Ahora el plan es revivir las actividades que distinguen cada jornada en el crucero Disney Magic que tiene una aplicación que funciona en los teléfonos durante los cinco días de travesía para no perderse ninguna de las propuestas.

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Fiesta de bienvenida en Miami

El domingo se inicia con el check in en la terminal del puerto de Miami; ya antes de subir al barco las orejas de Mickey se multiplican con calcos en la valija, colgantes, en la tarjeta personal que identifica a los viajeros y permite ingresar a los camarotes, en cada cartel, ticket, papel, aviso, ahí está el halo de Mickey Mouse. Directo al hall principal para el saludo de bienvenida con banda en vivo y sin pausa, al almuerzo en Cabanas, el restaurante bufet ubicado en la popa del piso nueve que es el caballito de batalla del crucero Disney Magic, siempre listo para complacer las tentaciones de los miles de pasajeros.

Los edificios coloridos de Florida y el panorama intenso de la península South Beach se convierten en el primer paisaje que inicia la travesía antes de internarse en el mar profundo. Es tiempo de recorrer, de instalarse en las habitaciones, de descubrir cada cubierta e intentar ubicarse en ese mundo nuevo, de la vida a bordo de un barco con mil tripulantes de 60 nacionalidades distintas que tiene sus reglas, tiempos, recomendaciones, horarios y sorpresas. De la mano de los chicos, el primer sitio para asomar las narices es el kinder que tiene opciones de acuerdo a las edades. Nursery para bebés, Oceaner Lab de 3 a 12 años, Edge y Vibe para adolescentes de 13 a 17 años.


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El club de chicos, llamado Oceaner Lab, abre las puertas al corazón de la habitación de Andy, el querido niñito de Toy Story, que en sus cajones permite jugar con el Sheriff Woody y por supuesto con Buzz Lightyear, un tobogán con tubos, paredes y cubos de colores, una pizarra para dibujar y un señor Cara de Papa tamaño real completan la escenografía soñada para chiquitos de distintas nacionalidades y culturas que disfrutan sin distinción del mismo recreo.


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En otro sector se conectan con los animadores del canal Disney Junior mientras que en otro espacio copan la parada los superhéroes que suelen aparecer en talleres para jugar y aprender a dibujar historietas con los personajes de Marvel. Hay luces, espadas y disfraces, puede haber tatuajes en la cara o en los brazos, libros, pelotas, dados gigantes, bingo, videojuegos.

Además, hay un rincón específico para experimentos de laboratorio, se puede cocinar con Ratatuille, diseñar películas con los dibujantes de los éxitos de Disney o sumarse a un nuevo programa que trabaja en equipo para armar una historia que puede luego tomar movimiento siguiendo el proceso real de un dibujo animado.


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En Oceaner Lab cada chico tiene una pulsera inteligente con un sensor que registra cuando ingresan al kinder. Sólo se puede retirar a los chicos diciendo la clave secreta, además hay teléfonos para que puedan comunicarse con los padres que disfrutan un rato tranquilo en cualquier otro lugar del barco.

Si bien los animadores hablan varios idiomas, los personajes no lo hacen y los chicos que hablan sólo español suelen encontrarse un poco perdidos.


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A las 16.30 el barco deja Miami y hay fiesta en la cubierta principal, en el deck 9, la que cada noche reunirá a los pasajeros para un evento especial. Una pileta, que deja de serlo con una simple tapa que se convierte en piso, una pantalla gigante de led que incluso se ve perfectamente bajo el sol rajante del Caribe, un escenario y pasarelas en distinta altura componen el marco para que nadie se quede sin lugar y pueda bailar, gritar y arengar para impulsar la salida del transatlántico que tras la cuenta regresiva ahora sí comienza a moverse y allá va, a navegar por el océano. Coreos al ritmo de las canciones más populares al estilo "Moves like jagger" de Maroon 5, convocan con los brazos en alto, con porras en las manos, guirnaldas y puras sonrisas.


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El barco partió y la historia recién comienza. No hay tiempo que perder, una ducha rápida y al teatro. En el piso cuarto, con una capacidad para mil espectadores, el Walt Disney Theatre presenta una obra distinta cada atardecer. Y es quizás una de las atracciones más deslumbrantes de este crucero, es que la puesta en escena está a la altura de los mejores números de Broadway de Nueva York, con escenografías, vestuario, actores de primer nivel y una capacidad inmejorable para emocionar y despertar la fantasía como sólo el teatro puede hacerlo.

Cenicienta, la historia original, es la primera obra. Cuando parece que esa puesta teatral será insuperable, al otro día se presenta Rapunzel; el tercer atardecer, la puesta es al aire libre con los personajes de Marvel y en la última presentación, Disney Dreams repasa los clásicos desde la habitación de una nena que es acompañada por Peter Pan.

Llega la noche, es la hora de la cena y hay más lugar para el asombro. Cada familia o grupo que viaja en conjunto tiene asignada un número de mesa y un equipo de mozos, aunque el restaurante irá variando. El debut es en Lumiere, en la mitad del tercer piso, en un homenaje a los inventores del cine y también a los personajes de La Bella y la Bestia que ilustran los murales donde una banda en vivo ameniza la cena.

Este es el primer encuentro con el mozo mago Bradfor Fonseca, que conoce los gustos y caprichos de cada comensal, habla en español y sorprende con trucos que provocan exclamaciones. La comida es a la carta pero libre y, como durante toda la estadía, está incluida la bebida sin alcohol. Para los chicos hay libros para pintar, vasos, rompecabezas y hasta helados con la cara de Mickey.

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Altamar con los piratas

Contemplando las costumbres de las distintas nacionalidades, el desayuno está disponible desde las 6 de la mañana, se puede tomar en cualquiera de los cuatro restaurantes habilitados, también en la habitación aunque el lugar más concurrido es Cabana, donde además de abundantes revueltos y platos anglosajones, hay stands con frutas, cereales, panificación de primer nivel y cafetería.

Otra opción es Palo, un restaurante exclusivo para adultos, que es una fiesta de sabores, ideal para visitar cuando la jornada es en el altamar y hay más tiempo para deambular por las cubiertas. Es altamente recomendable ir por un brunch (breakfast-lunch) que ya combina el desayuno y almuerzo con bocados exquisitos de cocina gourmet. Es también perfecto para una cena en parejas mientras los chicos se quedan en el kinder.


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A puro sol, el día invita a disfrutar de las propuestas del crucero como ir al spa y al gimnasio, ubicado en la popa del piso 9. Allí se puede correr en la cinta mientras la vista se pierde en el horizonte y el barco corta el mar con su afilado paso. Las preguntas sobre la perfección del universo no tardan en llegar ante el dominio de la inmensidad y la sensación de sentirse muy pequeño, ahí, en el medio del océano.

La mayoría toma sol, se baña en las tres piscinas, busca espacio en alguno de los cuatro jacuzzis, se divierte en los toboganes de agua. Hay una opción de tobogán que eleva la adrenalina al máximo. Para probarlo hay que subir a una de las chimeneas, al piso 10 y arrojarse al vacío por un tubo que luego da una vuelta por fuera de cubierta para terminar deslizado en un tobogán, sólo dura seis segundos, pero hay que ser muy valiente para animarse a la aventura.


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La tarde se ameniza con delicias de los puestos más concurridos: las pizzas Donald Duck, los helados a libre demanda que cada uno se puede servir, las hamburguesas, el puesto saludable de Daisy y las pizzas de Pinocho. En la pantalla gigante pasan películas, cuando las canciones son conocidas por la mayoría, la gente se siente libre de cantar, emocionados por los filmes que ya vieron cantidad de veces.

Otros eligen el cine. La sala es similar a las más grandes que pueden encontrarse en los complejos de urbanos. La propuesta es variada aunque las más elegidas son Coco y Black Panther, ambos estrenos de este año. También la sala se copó para ver Thor, Dr Strange y Guardianes de la galaxia, entre otros.


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Llega la tardecita, el teatro espera. La obra de hoy es Tangled, que significa enredados y es el nombre original con el que se lanzó Rapunzel, la adorada princesa del pelo encantado que vivió encerrada en una torre hasta que Flynn Rider la rescató. La puesta es maravillosa con telones transparentes que simulan agua, una taberna alucinante, una fiesta del pueblo rebosante de colores, con la acción que invade los pasillos entre los espectadores y hasta los farolitos iluminados para cada cumpleaños de la princesa vuelan por la sala al alcance de la mano y de la imaginación. El caballo del reino es uno de los hitos inolvidables de esta obra que es mejor no stalkear. El consejo es verla y estimular los sentidos.


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La cena es en Animator's Palate, en el cuarto piso. El diseño del restaurante es blanco y negro, las columnas son pinceles, la vajilla, el mobiliario, las lámparas, el suelo están ambientados en los elementos utilizados para dibujar cada historia de Disney. Los cuadros tienen movimiento y muestran la evolución desde las primeras ideas hasta el personaje final, las paredes están empapeladas con bocetos de Dumbo, el Rey León, Peter Pan, Pinocho, Ariel, Jasmín —la princesa de Aladino—, los sobrinos de Donald, Nemo, Pocahontas, Tinkerbell, Bernardo y Bianca.

Al promediar la cena, las luces se apagan, las pantallas de los cuadros muestran la historia de los personajes más famosos desde Bambi a Elsa y Anna, la música de Disney suena con Un mundo ideal, y aparece Mickey, ¡quién más podía ser! Con traje azul y dorado estrellado, salta alrededor de las mesas y transforma el blanco y negro en colores. Hasta los chalecos de los mozos ahora brillan con rojos, naranjas, verdes y azules. Lo que se dice la magia de Disney.


Descanso en Cozumel


Antes de desayunar, es turno de conocer a las princesas. Los personajes suelen tener horarios para tomar fotos que son avisados a través de la aplicación, pero para las princesas y los superhéroes es preciso sacar turnos. Ya desde las 8 de la mañana hay cita para llevarse el preciado abrazo con Cinderella, Rapunzel, Tiana y Bella. Fotos, autógrafos, sonrisas y emoción para un momento inolvidable, los de 3 y 4 años no lo pueden creer y saltan de alegría ante el encuentro real con los personajes de la pantalla grande.


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Un capítulo aparte para Elsa y Anna que reciben a sus fans en una escenografía acorde a su mundo Frozen. Es Elsa quizás la que despierta mayores pasiones y hasta por lo bajo se cuenta que la segunda parte de la famosa película se inmiscuirá en el feminismo, el tema del momento. Las princesas del hielo son inmensamente amorosas y dispuestas a brindar un encuentro inolvidable.

El barco ya amarró en Cozumel, una isla mexicana del Caribe, rodeada de roca caliza, proveniente de arrecifes que la convierten en un paraíso natural. Es ideal para practicar snorkel, kayak, recorrer la costa o simplemente descansar en alguna reposera y apreciar la bravura de este mar turquesa. Los paseos son a libre elección y la tarde se pasa entre la arena y el mar. Eso sí, a la hora señalada, hay que estar de vuelta a bordo del crucero.


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La noche tiene preparadas algunas sorpresas más. La fiesta es en la cubierta del piso nueve con los Piratas del Caribe. Cada pasajero toma su bandana, su disfraz con garfios, parches, pelucas, botas como Jack Sparrow. El público participa, los adolescentes muestran las coreografías que aprendieron, los padres también se suman a una banda que toca metálica y enloquecen las guitarras.


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Minnie y Goofy, también aparecen con sus disfraces junto a los animadores para que el final sea protagonizado por Mickey que baja con una roldana desde la chimenea más alta hacia el escenario. Explotan los fuegos artificiales. Sigue la diversión.

La cena es maravillosa en Rapunzel´s Royal Table, los platos son a la carta, el mozo mago otra vez acompaña con un truco azucarado y la princesa Rapunzel, Flynn y los hombres gigantes de la taberna montan una escena que se extiende durante toda la velada, hay bailes con los chicos y charlas con los actores que van por las mesas haciendo bromas, fotos, sonrisas, y los farolitos encendidos que inundan el restaurante. We have a dream es el hit que cala profundo en el público, es que no sólo las princesas tienen sueños, todos los tienen aunque estén ocultos o no dichos.


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Con poderes de superhéroes


La jornada es en altamar. Desde temprano los superhéroes copan la parada con Marvel at the sea, la gran apuesta de Disney Magic. La fiesta es continua en cada rincón del transatlántico. Los pasajeros desempolvan los disfraces y sin pudores se ponen en la piel de su héroe favorito. Y así andan por los pasillos con brazos de metal como Iron Man, con escudos circulares de Capitán América, capas rojas al estilo Doctor Strange o grandes martillos similares a los de Thor.

Vale todo, hasta por ahí aparecen unos mellizos con vestimenta de Superman -no es de Disney- y son bienvenidos, porque lo importante es sumarse a la acción y usar los poderes mágicos para inventar historias e imaginar nuevas aventuras.


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Hay talleres para dibujar historietas, películas en continuado, tatuajes, escenas, pero si en las piletas los chicos hasta tienen trajes de baño de Spiderman.

Después del almuerzo es turno para una sesión de fotos, autógrafos y charlas con Spiderman, Balck Panther y Iron Man que reciben de manera ordenada a cada uno que desee llevarse un recuerdo. Algunos chicos y chicas sorprenden a los superhéroes con piruetas. Pero ellos no se quedan atrás y muestran que igual que los dibujos animados pueden dar vueltas sin apoyar las manos. "¡Guau!", las exclamaciones no tardan en llegar. Spiderman se interesa por Argentina y hasta promete visitar Rosario, mientras cuenta que vive entre los edificios de Nueva York.

Las fotos son artísticas, ellos mismos enseñan a posar con el pecho inflado y los brazos estirados o en cruz, demostrando poder.

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El plato fuerte de la noche llega tras la cena y es el show espectacular en el deck 9 que es como una película de súper acción que sucede ahí, en vivo y en directo. Una periodista llama la atención en la cubierta del piso 10 y su alerta se reproduce en la gran pantalla gigante del centro del barco. Con leyendas de transmisión en vivo como en los canales norteamericanos, la cronista advierte que el Disney Magic corre grave peligro por la aparición de unos villanos que harán volar todo por los aires.

Un maligno personaje con cabeza roja aparece en el escenario principal acompañado por sus secuaces cobijando un detonador sónico que tiene en jaque al crucero. En medio de fuegos cruzados y efectos especiales, los superhéroes llegan para salvar a los pasajeros y a la tripulación, pero la tarea no es fácil. Las luchas se suceden en múltiples espacios del barco y son transmitidos en vivo para que la batalla final se desate en el medio del barco y ante la vista de todos. Hay gritos y el festejo se desata al final cuando el bien triunfa sobre el mal.


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Bahamas, el paraíso perfecto



Es el destino más preciado. El viento intenso complica las tareas para amarrar el Disney Magic en Castaway Cay, la paradisíaca isla de Bahamas. Pero el capitán consigue el objetivo, el barco deja caer el ancla y los oficiales logran que la mole descanse a la orilla de la playa. Es así. Se baja del barco, se caminan unos cien metros y ya se inician los senderos cálidos, armoniosos, rodeados de una vegetación salvaje y al mismo tiempo cuidada.


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La perfección de la escena recuerda a películas de aventuras, y la sensación es que en Castaway pronto ocurrirá alguna historia fantástica. Pero esta vez el plan es andar en bicicleta, descubrir miradores, navegar en kayak, jugar con gomones en la orilla o lanzarse a una ruta de snorkel que incluso llega hasta otra isla. En ese recorrido se encuentran tesoros bajo el mar que vale la pena descubrir. Además hay toboganes de agua y juegos para los más chicos. Hay estaciones de helados, puestos con agua fresca y viandas saludables.

El color celeste brillante, entre verde y turquesa del mar es único, nunca visto, deslumbrante, parece un paisaje pintado por un artista o una foto que fue retocada con los mejores filtros. Pero es real, la arena calienta y el mar refresca, el sol cruje y mantiene a todos con el cuerpo en el agua. El encanto ante la cautivante postal explica por qué Bahamas es uno de los destinos más exclusivos del mundo. Es un lugar soñado para quedarse varios días. Pero será en otro viaje. El crucero espera.


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Es noche de despedidas. En la gala del teatro hoy se presenta "Dreams" que es una recorrida por las historias que construyeron la magia de Disney, junto a Peter Pan, aparecen la Sirenita, Cenicienta, Aladino, Elsa y Anna, Pinocho, Tinkerbell para el cierre final con puesta en escena selvática con la música de Simba, el Rey León.

La última cena es en Palo con exquisito menú italiano y volcán con chocolate negro y blanco, pasión de multitudes. Es tiempo de propinas, abrazos y saludos. Al amanecer el barco ya está en Miami, de regreso. Los corazones explotan de alegría por la experiencia vivida y en los brindis finales el deseo es que la magia sea eterna para que ninguna carroza se transforme en calabaza.


Cómo llegar

Para contratar un crucero de Disney se puede consultar la página de reservas o hacerlo a través de una agencia de viajes. El precio ronda los mil dólares por persona los cinco días de crucero, pero varía según los camarotes elegidos, la cantidad de noches, y si es temporada alta o baja. Para más información consultar https://disneycruise.disney.go.com/ships.



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