Hablemos de negocios. No es fácil cuando la entrevista es a un productor de espectáculos cuya vida laboral se construyó codo a codo con las grandes figuras del rock nacional y las anécdotas, todas interesantes, se entrecruzan en las casi dos horas de entrevista. Pero la apuesta es precisa: conocer cómo es la industria del espectáculo en Rosario, qué rentabilidad tiene, cuál es el mayor riesgo, cuánta gente trabaja en el sector, cómo ha cambiado el negocio post pandemia a partir de la digitalización total de los tickets. Para contestar esto, Negocios entrevistó a Gustavo Granato, dueño de All Press Producciones cuya empresa este año cumplirá 20 años en el mercado.
Para explicar cómo es este rubro, Granato lo compara, sólo en cierto punto, con el campo: “Es rentable pero con muchos vaivenes, depende de las circunstancias económicas, del estado de ánimo de la gente, influye también el clima. Es como el campo, salvando las distancias, que tiene sus años buenos y sus años malos, pero lo importante es mantenerse en el tiempo, saber afrontar las crisis y tomar decisiones midiendo los riesgos”. Se refiere a determinados shows internacionales que pueden complicar la economía de una empresa, el caso más recordado en Argentina es sin dudas el de Palito Ortega, qué perdió millones cuando trajo a Frank Sinatra en 1981 con una inflación del 400% que casi lo deja fuera de juego.
En Rosario para que un espectáculo internacional deje rentabilidad se debe poder colocar el 90% de sus tickets. A partir de allí comienza la ganancia, que oscila entre el 5% y el 12%. Eso sí, si es que hay rentabilidad, porque sino las pérdidas las afronta siempre el productor que trae el espectáculo. Es decir, el artista cobra su cachet, los proveedores lo que pautaron, el teatro su alquiler, SADAIC cobra su impuesto, pero las reglas del juego son así, es el productor el que toma el riesgo. El caso propio que Granato recuerda como un espectáculo con un alto riesgo fue el que hizo con el Cirque Du Soleil en 2018 que coincidió con una suba del dólar de $18 a $40, lo que cambió todos los números de un negocio que exigía a una gran inversión para montar el espectáculo.
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Algunos de los tickets que Granato guarda en su oficina, que es casi un pequeño museo propio del rock.
Granato habla pausado, conoce el tema a fondo, es preciso en su datos. Empezó en este rubro siendo muy joven, cuando un primo que tocaba en una banda le pidió que fuera su manager. Por supuesto que no conocía nada del negocio en ese momento pero asegura que “me lo tomé seriamente desde el primer día”. Logró que la banda de su primo, Color Chino, tocara en distintos puntos del país y luego fueron llegando nuevos grupos que lo querían como su manager. Estuvo en sus inicios con Los Vándalos, Mortadela Rancia, las Black and Blues. Recuerda que la primera vez que le tocó trabajar en un gran espectáculo fue cuando en el año 93 se agotaron todas las entradas de Pablo El Enterrador. Dice: “Salió incluso en la tapa de La Capital en ese momento”. Reconoce que de lo que más sabe son de bandas de rock, estuvo cerca de todos los número uno del rock nacional, pero por supuesto que trabajó y sigue trabajando con bandas con distintas propuestas. Incluso recuerda los grandes conciertos de Luis Miguel a fines de los 90, con 30 mil personas en el estadio de Rosario Central, que hacían con el productor Claudio Joison.
Una industria que pisa fuerte
Ahora bien, ¿cómo es la maquinaria para poner en funcionamiento un show? Lo cierto es que involucra a distintos sectores, como estructura, escenario, técnica, sonido, seguridad y gastronomía. Más los equipos de trabajo propios del artista y de la producción. Para dar una idea de la envergadura de un espectáculo grande, Granato pone el ejemplo del Festival Bandera, que se levanta en el hipódromo hace tres años y que el 7 de octubre tendrá su cuarta edición. “Se generan unos 1.000 puestos de trabajo directos, por ejemplo el año pasado participaron 35 bandas, vinieron 20 mil personas a escuchar 14 horas de música continuas. Se utilizaron 850 habitaciones de hoteles para el espectáculo, más 20 combis y 30 medios que vinieron a cubrir el evento a Rosario”, detalla Granato a pedido de Negocios.
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Gustavo Granato en la casona céntrica de All Press Producciones.
Este festival nació tras la caída del Quilmes Rock, cuando la cervecería decidió apuntar sus acciones de marketing al fútbol y dejar atrás los escenarios. A partir de allí, Granato pensó en la posibilidad de hacer un festival propio que tuviera un gran espacio para las bandas locales.
Ahora bien, ¿cómo se puede estar 14 horas de pie en un festival? Lo que lo hace posible es que cambió el modo de consumo de la música, donde lo que se vive es la experiencia completa de estar en un evento preparado con espacios de descanso e hidratación en el que además de shows hay espacios gastronómicos y acciones de marcas.
El mercado hoy
Tras la pandemia, Granato explica que se dió una suerte de boom de la presencia de público en cada propuesta, y asegura que esa tendencia sigue aunque un poco más tranquila que en los inicios del destape a mediados del 2021. “La gente busca pasarla bien, destina parte de sus ingresos a los espectáculos quizá porque otras cosas están inaccesibles”, añade. Es verdad que con un dólar alto para muchos es muy difícil ahorrar para un viaje importante o para otro proyecto grande, entonces muchos consumidores lo que hacen es mejorar la calidad de vida del día a día. El costo de un espectáculo hoy es muy variado, fundamentalmente por la banda y por si es nacional o internacional, pero empieza en los $3000 y llega hasta los $35.000. Hoy el 95% de esos tickets se venden online, ya son muy pocos los que llegan a una boletería sin su pase.
Tras la pandemia, Granato cuenta que un hito importante para este negocio fue haber podido formar la Cámara de Productores de Espectáculos de la Provincial de Santa Fe donde lograron mostrar la importancia del sector. “Pudimos difundir la problemática, pensemos que es una industria muy grande, en Argentina hay 500 mil trabajadores en la industria del entretenimiento”, añade.
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En la pared del estudio de Granato hay distintas camisetas firmadas por artistas.
Antes de terminar esta entrevista, Granato da lugar a un fenómeno muy importante para la industria, que son los jóvenes del trap. “Estamos exportando música, con artistas como Nicki Nicole, Bizarrap o Duki”, añade y detalla que el último acaba de hacer cuatro shows con 15 mil personas cada uno en España. Para este año, que All Press Producciones cumplirá sus 20 años, Granato está preparando algo especial para el mes de julio e incluso está escribiendo para poder narrar muchas de las experiencias vividas en el detrás de escena de un sector central de la cultura nacional.