Los tumores cerebrales pueden tratarse de diferentes maneras. El objetivo siempre es el mismo:
eliminarlos y hacer lo imposible para que no reaparezcan. Ahora, en Rosario, a los procedimientos
tradicionales de cirugía, quimioterapia y rayos se suman dos nuevas armas: la radiocirugía
estereotáxica y la braquiterapia, concebidas como opciones complementarias a la batería de
herramientas con las que cuenta la medicina para hacerle frente a este problema.
Telmo Nicola, neurocirujano, integrante del servicio de Neurocirugía del
Sanatorio Los Arroyos, destaca que gracias al apoyo de Instituto Gamma y a una adaptación técnica
de una aparatología existente, hoy Rosario y su zona cuentan con la posibilidad de ofrecer estas
dos herramientas terapéuticas que hasta hace poco sólo se realizaban en Buenos Aires o el exterior.
Nicola, que trabaja con ambos procedimientos desde hace años en San Pablo y sigue en contacto
permanente con médicos de Brasil, aclara que “no son curativos pero prolongan y mejoran la
calidad de vida”.
Ambulatorio. En el caso de la radiocirugía estereotáxica se trata de una metodología que
utiliza radiación y es ambulatoria. Se realiza con el paciente despierto y con anestesia local se
fija un marco referencial en la estructura ósea del cráneo. “Esto nos permite tener absoluta
precisión en los blancos intracraneales, manteniendo el resto del volumen cerebral protegido del
efecto de la radiación, que es uno de los problemas frecuentes cuando se irradia un tumor”,
señala el profesional.
Mediante una técnica computarizada el médico a cargo calcula el tamaño
del tumor, la localización exacta y la dosis precisa de rayos. Nicola comentó a
La Capital que en la ciudad ya se hizo una intervención con esta tecnología con buenos
resultados.
El neurocirujano rosarino aclaró que éste es un tratamiento
complementario en tumores malignos, mientras que en tumores benignos, como el caso de los
meningiomas “brinda un alto grado de posibilidades de que el proceso de crecimiento del tumor
se detenga y se reduzca drásticamente”.
También se pueden tratar las malformaciones vasculares arteriovenosas
profundas.
La radiocirugía estereotáxica puede usarse en pacientes de todas las edades, incluso
pediátricos. Es para tumores de un tamaño no mayor a los 32 ó 33 milímetros.

























