¿Qué impacto real tiene la salud en nuestras vidas? ¿Y en la de los países? ¿Qué estrategias pueden ponerse en marcha para que haya mayor equidad y acceso al sistema? ¿De qué sirven las innovaciones farmacológicas si no llegan a los que las necesitan? ¿Qué distancia separa a los pacientes de sus tratamientos? ¿Cómo lograr que las nuevas tecnologías sumen beneficios a los médicos y les permitan ejercer con más eficiencia y alcance su profesión? Estos son algunos de los temas que se expusieron y debatieron en la edición número 15 del Roche Press Day, un encuentro de periodistas especializados en Salud y profesionales de distintas áreas, de toda Latinoamérica, que se realizó en Costa Rica. Allí, entre muchas aseveraciones, provenientes de estudios, investigaciones y vivencias cotidianas se escuchó que "la salud es la estrategia de crecimiento más desaprovechada de la región" y que pensar en "salud como inversión" es la clave para que los países avancen, para que haya más prosperidad, y futuro.
No faltaron las historias cercanas, las de los pacientes y sus familiares -y también las de los médicos- que pudieron expresar ante un auditorio repleto durante dos largas jornadas, que un diagnóstico certero y temprano y un tratamiento adecuado cambian por completo la vida, que trabajar para que las personas tengan a su alcance las terapias significa un gran "antes y después", que la esperanza no es una ilusión vacía sino una realidad bien concreta cuando los Estados, la industria, los profesionales y quienes se ocupan de la difusión, actúan de manera articulada con objetivos claros.
Apostar a la salud con inversión estratégica
Fortalecer los primeros niveles de atención, revisar cómo está funcionando la atención secundaria y terciaria, optimizar los recursos, ampliar los presupuestos y apostar a cambios paulatinos pero profundos parece ser el camino. "El gasto en Salud no debe competir con otras inversiones", dijo Marcela Ponce, representante del Banco Mundial en Costa Rica, quien habló sin titubeos en el panel "Invertir en salud o pagar la factura invisible, el dilema económico de Latinoamérica".
Durante las charlas, ante unas 180 personas, expertos en Economía, dejaron en claro que "países endeudados arrinconan la inversión en salud y eso es un gran error", cuando lo que se necesita es una "nueva arquitectura" del sistema, un desafío enorme en el que hay que empezar a trabajar de manera inmediata.
"Es hora de cambiar el cuánto cuesta por el cuánto rinde", destacó Ponce, y tener en cuenta que "el retorno social de la inversión en salud se puede medir".
Aunque los países de Latinoamérica tengan "realidades y lenguajes" diferentes, los problemas se parecen, y mucho. Y eso, debería ser una fortaleza para la región, que necesita moverse de manera más articulada, conociendo a fondo las experiencias de sus pares y acompañándose en los procesos.
Carlos Arauz, Fundador Fidinem Financial Services, con una amplia trayectoria en el sistema bancario de la región, pidió que Latinoamérica construya datos propios respecto a la salud en sus distintos aspectos, algo que entiende como "fundamental". Es hora de "medir, por ejemplo, el impacto del cáncer de mama en la sociedad, en la economía, es algo que puede cuantificarse" para tomar decisiones acertadas, planificar estrategias viables y efectivas, y no dilapidar recursos.
A su turno, Fernando Aráoz, secretario ejecutivo del Organismo Andino de Salud, fue contundente a la hora de fijar su posición sobre las inversiones en Salud: "Hay que volver a la mesura", señaló, en torno a recortes que se hacen sin previsión ni medir su verdadero impacto. "Invertir en este área es invertir en desarrollo", algo que identificó como indiscutible.
Lo público y lo privado, de la mano
Otro aspecto que se abordó durante la primera jornada estuvo relacionado con la importancia de ir "borrando" lo que separa a lo público de lo privado, entendiendo que el sistema de salud es uno solo y que hay que unir esfuerzos para reducir los tiempos de espera de un turno de los pacientes, acceder a estudios que les permitan tener un diagnóstico y llegar, finalmente, al mejor tratamiento posible, con el seguimiento adecuado.
Enfermedades no transmisibles (diabetes, problemas cardiovasculares, hipertensión, colesterolemia, entre otras) se anotan como los problemas más inmediatos para intentar equilibrar lo que ya muestra un presente complejo y un futuro aún más difícil sino se actúa ya. Lo mismo que los altos costos de ciertos medicamentos, y por ende la dificultad de acceso a tratamientos para enfermedades poco frecuentes (un plan acertado puede cambiar la realidad de millones de personas en el continente); el impacto de las enfermedades oncológicas que están en alza y se detectan cada vez a edades más tempranas. Todas estas situaciones fueron motivos de análisis profundos.
Planes que hay que revisar, y nuevos desafíos
"Apenas se cumplirá el 23 por ciento de las metas 2030 para el Desarrollo Sostenible", un plan de acción global adoptado por 193 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se lanzó con fuerza y entusiasmo en septiembre de 2015. Sin embargo, a la luz de los resultados, es necesario revisar qué pasó.
"Si la innovación no llega al paciente, eso, es injusticia", dijo contundente, la brasilera Lorice Scalise, presidenta y CEO de Roche Farma en Brasil, una persona comprometida con al realidad Latinoamericana, y en especial de las mujeres, desde hace décadas. De hecho, Lorice fue la primera mujer y la primera latinoamericana en ocupar este cargo en los 90 años de historia de la compañía en el país.
Álvaro Soto, gerente general de Roche Pharma, explicó que se espera que para 2050, el 50 por ciento de las personas de entre 25 y 65 años que mueran, lo hará por enfermedades crónicas, según investigaciones de la Universidad de Washington. Sin dudas, actuar, es urgente.
El médico argentino Matías Mirofsky expuso sobre una experiencia de atención domiciliaria que captó la atención de sus colegas y periodistas
Envejecimiento de la población, otro tema crucial
Brad Herbig, director de Datos y Analítica de Salud del McKinsey Health Institute, puso el acento en el envejecimiento de la población y señaló que es un proceso que en América Latina se da en forma más acelerada que en Europa. Y que la complejidad está dada, entre otros aspectos, por el gran aumento de las enfermedades crónicas no transmisibles, que en gran medida pueden prevenirse si se plantean objetivos claros y se hace una apuesta real a la salud.
El experto mencionó que inversiones costoefectivas permitiría reducir cerca de un 30 % la carga de enfermedad de la región hacia 2050. Más del 60 % de ese potencial estaría asociado a la prevención, pese a que los países latinoamericanos destinan alrededor del 5 % de su gasto sanitario a esa área.
Atención primaria y acceso a innovaciones
"Hay que alinear el financiamiento con resultados de salud, fortalecer la atención primaria y coordinar políticas públicas que excedan al sector sanitario", destacó, y mencionó el experto, como claro ejemplo el Programa Sumar de Argentina (una política pública que brinda asistencia desde 2012 y nació como una transformación del Plan Nacer, que asiste a quienes no tienen obra social ni prepaga y que alcanza a más de 16 millones de personas). Durante su primera etapa, redujo en un 74% la probabilidad de mortalidad neonatal intrahospitalaria mediante un esquema de financiamiento "ligado a resultados".
A su turno, la licenciada María Pía Orihuela, gerente general de Roche Pharma Argentina, puntualizó: “Invertimos millones en investigación para ofrecer resultados clínicos extraordinarios, siempre pensando en la experiencia completa del paciente”. Durante su exposición, la experta, que tiene a su cargo un equipo de cientos de personas en el país, se refirió a experiencias locales que han permitido a distintos gobiernos provinciales ahorrar cifras millonarias al aplicar programas diseñados por la farmacéutica, que incluyen la capacitación a los profesionales y la posibilidad de acortar en forma notable el camino desde el laboratorio al paciente. En este punto, habló de una de las mayores innovaciones: las quimioterapias que se pueden aplicar en domicilio y que se extenderán en la Argentina de la mano de Roche.
Mujeres, un capítulo especial
La carga mental y física de las mujeres en el cuidado de la familia y las comunidades tuvo su espacio en el Roche Press Day. Varios expositores mostraron la realidad de Latinoamérica en cuanto a las demoras en el diagnóstico de cáncer de mama, y otros chequeos específicos de la salud femenina. ¿Cómo mejorar los tiempos de llegada a los centros sanitarios? ¿Cómo reducir tiempos en el acceso a las mamografías y la obtención de resultados? ¿Cómo lograr, con los equipos profesionales, llevar las terapéuticas hacia las pacientes cuando el sistema las excluye? "No es solo darles el tratamiento correcto y en forma rápida, es entender cómo llega y cuándo al hospital, cuál es su derrotero, qué las demora en el cuidado y atención de su salud", plantearon los distintos expositores, que mostraron, además, que cuanto más lejos está la persona de las áreas de cuidado centralizadas el problema se incrementa y por eso "descentralizar" es una de las acciones más necesarias en toda la región.
En definitiva, los traslados que muchas veces resultan imposibles de sobrellevar, la presión y la precarización laboral que empuja a hombres y mujeres a postergar sus consultas, el desconocimiento o la falta de seguimiento que hace descontinuar o abandonar tratamientos se chocan con la investigación, con la innovación, con un momento clave de la ciencia médica, que como nunca antes tienen respuestas capaces de mejorar notablemente la calidad de vida, impensadas tiempo atrás. Ese es el desafío del crecimiento: acceso para todos, respeto por los pacientes y un sistema eficiente que cuide y no expulse.