El expresidente de Central Córdoba, Ricardo Méndez, falleció este martes en Rosario, el mismo día que su club amado cumple 120 años.

Ricardo Méndez falleció este martes en Rosario. Fue protagonista de los grandes ascensos del Charrúa y dejó una huella imborrable en la institución. Nunca dejó de alentar al club de sus amores, ni siquiera cuando los médicos se lo prohibían.
Por Miguel Pisano
Ricardo Méndez. El abogado y periodista de La Capital fue el presidente que llevó a Central Córdoba a Primera
El expresidente de Central Córdoba, Ricardo Méndez, falleció este martes en Rosario, el mismo día que su club amado cumple 120 años.
Abogado y periodista, Ricardo trabajó durante más de 30 años en La Capital, donde se desempeñó en todos los cargos de la Redacción hasta ser editorialista, pero sobre todo era un hincha acérrimo de su querido Central Córdoba, en el que ocupó la presidencia durante varios períodos.
Como suele ocurrir en estos casos, un hincha charrúa, Oscar Gentile, fue quien mejor retrató el legado que dejó Ricardo Méndez en Central Córdoba. “En el aniversario de la institución, nos toca despedir al último gran dirigente que tuvo Central Córdoba”, escribió este simpatizante charrúa en su Faceboock.
Y Gentile añadió: “El gestor de las mayores alegrías que me dio el fútbol: el ascenso de la C a la B, el ascenso de la B al Nacional B, la final por el ascenso a Primera contra Gimnasia y Tiro de salta, después de tumbar nada menos que a Colón, en Santa Fe. La construcción de la tribuna de cemento con los actuales vestuarios, el reemplazo de las torres de iluminación de madera por las actuales, la compra del predio en Villa Gobernador Gálvez, l a formación de planteles integrados en su mayoría por jugadores de inferiores y muchas cosas más que se me escapan. Condolencias a su familia y respeto en el día de su despedida. Junto a mí abuelo y muchos más seguirá alentando desde la bandeja superior. QEPD”.
Epocas en las que los editorialistas del diario trabajaban los sábados y domingos porque salían varias notas editoriales diarias, Ricardo volvía todo transpirado del Gabino Sosa, a donde en los últimos tiempos el cardiólogo le había prohibido terminantemente concurrir por sus problemas de cardiopatía y presión.
Testarudo como pocos -o como casi todos los hinchas- Ricardo no se perdía un partido del charrúa y vivió hasta este martes 20 de octubre, el día del 120 cumpleaños de su Central Córdoba querido, como canta su marcha.


