Roldán.— El temporal del domingo a la noche arrancó con una tormenta fuerte de agua, viento y piedras que llegaron a cubrir los ingresos de las viviendas con 25 centímetros de granizo. Por 20 minutos fue tan intensa que sólo se veía un manto de piedras blancas y lluvia.
En esas dos primeras horas cayeron 75 milímetros y luego de un par de horas de calma, comenzó nuevamente a llover hasta las 7 registrándose otros 80 milímetros que empeoraron la situación. Roldán tiene el 70 por ciento bajo agua y ayer durante el día aumentó el nivel de calles anegadas que llegó de los campos.
"Esto no es una inundación, es una catástrofe natural, el agua no sale de la ciudad y sigue subiendo. El sistema cloacal quedó desbordado, la energía que se cortó a las 21 y para reponerla habrá que esperar hasta este martes. Hay entre 500 y 700 postes tumbados de la EPE, alumbrado público, teléfono y videocable", detalló el intendente José Pedretti.
Preocupación. "Tenemos 500 familias inundadas con entre 10 y 20 centímetros de agua en sus casas y no quieren dejarlas, los barrios más comprometidos son Villa Flores, Villa Aída, Marcos Ateca, Villa Celina y el sector del cruce de las rutas 9 y A-012. En la zona norte, los afectados son Beaudrix y Tierra de Sueños 1 y Posta 16. En todos los casos hubo voladuras de techos y estamos llevaron bolsas de arena para paliar el ingreso de agua a las casas", dijo Pedretti.
En el galpón del Paseo de la Estación se armó un centro de evacuación y había más de 200 personas. Otros tantos se autoevacuaron trasladándose a casas de familiares. El municipio armó 25 grupos de empleados que recorrieron los barrios. Según el relevamiento hecho ayer, se volaron unos 200 techos. Mucha gente perdió todo y se quedó sin muebles.
Sólo se registró un herido que quiso sostener el techo y el viento lo levantó, cuando se soltó, le cayó encima. "Lo sacamos en una camilla arriba de una pala mecánica porque no se veía la calle, está golpeado pero bien", dijeron desde el municipio.
"La Dirección de Catástrofes Hídricas de la Nación envió chapas, víveres y colchones. Lo primero es llevarle comida a los evacuados y a los que están aislados en sus casas. La provincia también nos envió dos bombas que extraen un millón de litros por hora que nos permitirá sacar el agua concentrada en las calles hacia la cuenca del San Lorenzo mientras se descomprime el Ludueña", dijo Pedretti.
"Como Pujato está 20 metros por encima de Roldán, el agua que viene de esa zona hacen de tapón hidráulico a la que intenta irse para el Ludueña y sale primero la que viene del campo. Necesitamos darle caudal y presión con bombas y para la otra cuenca, que no está desbordada. En los 11 años que llevo de intendente más los que tengo de militante, nunca vi esto".
"En 1986 hubo un temporal grande pero había la cuarta parte de la población que hoy en Roldán. En ese momento se hizo el canal de la legua que tiene 5 metros de ancho y un terraplén de un metro. Con esta tormenta se desbordó y el agua cruzó arriba de la ruta A-012 entre el canal y el acceso a la autopista".
Rápida respuesta. Apenas pasó el pico del temporal, los bomberos voluntarios comenzaron a levantar cables y árboles caídos, cerrar calles donde había peligro y despejar la ruta 9 que estaba bloqueada por árboles y ramas. La EPE trabajó para reponer la energía, pero recién a las 22 volvió la luz en un sector de Roldán, pero no agua potable.
En Villa Flores, Los Olmos y otros sectores muy inundados se dijo que se demoraría más en reponer la luz. El barrio Los Olmos, la zona más densamente arbolada de la ciudad y donde había cerca de mil especies, resultó con 400 árboles caídos.
Funes. En esta ciudad las zonas más comprometidas son la 8 y 9 a la altura del Profesional Country Club, áreas que están anegadas por el desborde del canal Salvat y que se agravaría con la llegada de líquidos de Roldán. Hubo evacuados y autoevacuados que salieron de sus casas con el agua a la cintura.
Muchos vecinos de esas zonas se desplazaron a las banquinas de la ruta 9 trayendo algunas pertenencias como TV y ropa. El panorama no era alentador ya que el agua que viene del oeste seguía subiendo el nivel de la inundación. Unos 50 evacuados fueron llevados al sindicato de trabajadores municipales y al dispensario Eva Perón.
Unas 20 personas, quienes primero cortaron la ruta 9, fueron a reclamar al municipio y quemaron gomas e intentaron prender fuego arrojando combustible contra el edificio. Luego de hablar con la intendente, los vecinos se retiraron.