El bajo nivel de juego exhibido por Lionel Messi en sintonía con el equipo, sobre todo en el complemento de la sorpresiva caída contra Arabia Saudita, encendió todas las alarmas en la patria futbolera sobre el estado de su molestia de vieja data en el tobillo derecho.
Messi padece una molestia –o una lesión– crónica en ese tobillo, que a menudo le genera dolor en el tendón de Aquiles, que se extiende al gemelo, como le pasó en las prácticas previas al partido del debut en el Mundial, en la mayoría de las cuales fue preservado para no agravar el cuadro y permaneció al costado de la cancha donde practicaban sus compañeros, con una rutina de rehabilitación dirigida por el kinesiólogo. “Me siento muy bien físicamente, llego en un gran momento personal. Entrené diferenciado por precaución, nada raro”, advirtió Messi en la conferencia de prensa que ofreció antes del partido.
Sin embargo, consultado sobre su estado físico y su probable lesión, el capitán argentino se limitó a confiar que fue “un golpe, nada más” en una explicación que se quedó corta, sin repreguntas sobre cómo, cuándo y dónde sufrió esa contusión y, sobre todo, cuál es el diagnóstico del cuerpo médico de la selección. Messi había jugado el 13 de noviembre su último partido en Paris Saint Germain en la goleada sobre Auxerre por 5 a 0, con la que su equipo lidera la Ligue 1 de Francia. Ese día, Lionel se retiró sin problemas físicos cuando fue reemplazado por Pedro Sarabia a 16’ minutos del final, cuando el partido ya estaba 3 a 0. Antes, Messi había exhibido sus dotes de asistidor en un gol de Kylian Mbappé.
Empero, Leo había sido preservado y no jugó el partido anterior de PSG, a raíz de una molestia en el tendón de Aquiles derecho, una lesión tan rebelde como dolorosa, que le impide en ocasiones jugar y en otras entrenarse con normalidad, y que se agrava por los impactos de la articulación contra el piso.
Además de la molestia en el tobillo, el jugador de 35 años voló unos 5 mil kilómetros, en un viaje de 7 horas, desde París hasta Abu Dabi, donde la selección argentina goleó 5 a 0 a Emiratos Árabes Unidos, en el último amistoso previo al debut en el Mundial de Qatar, que cada día agrava el interrogante sobre la conveniencia de que lo haya jugado si, a todas luces, no estaba en las mejores condiciones físicas.
Y si, además, corría el riesgo de un agravamiento de la lesión o de la molestia en ese bendito tobillo.
En el abanico de especulaciones sobre qué podría haber ocurrido si el VAR no hubiese anulado el segundo gol de Lautaro Martínez en el primer tiempo aparece una hipotética victoria, que habría maquillado algunas actuaciones y niveles físicos individuales del complemento muy preocupantes, en una lista que integran casi todos los que jugaron, con las honrosas excepciones de Tagliaficco –solo se entiende su salida si no estaba en condiciones físicas de seguir– y los ingresados Marcos Acuña, Lisandro Martínez, Enzo Fernández y Julián lvarez.
Lionel Scaloni apuesta ahora a contar con la mejor versión futbolística y física sus dos anchos –los rosarinos Lionel Messi y Angel Di María–, a quienes rodearía por un equipo con varios cambios luego de que el sonoro sopapo de Arabia Saudita le demostrara con elocuencia que, salvo contadísimas excepciones como la de Leo, en el armado deberá priorizar a los suplentes enteros físicamente por sobre los titulares entre algodones. n